- Cambiar el mal en bien
“Transformar el mal en bien es signo distintivo del poder de Dios”, afirma contundentemente el papa Francisco. Sabemos que en esta guerra que estamos librando contra la Covid-19, el personal de la salud es “carne de cañón”. En el ámbito de las guerras, se conoce como “carne de cañón” al soldado o al grupo de soldados que va al frente, al primer choque con el enemigo. Si establecemos un paralelismo entre ambas fuerzas, veremos que los soldados luchan organizados, arremeten y retroceden, según cómo la situación se presente. Pero en el caso de los médicos y demás personal de la salud, la palabra retroceso no existe. No existe el ceder espacio ni tiempo. Sólo se arremete. En la guerra, los soldados van escalonados, una fila sigue a otra y así sucesivamente. En la batalla que se está librando frente al virus que está ultimando a gran parte de la humanidad, también; adelante va el personal de salud y su apoyo logístico, y detrás van los familiares y amigos queridos de ellos y de los enfermos. Madres, padres, hijos, hermanos, parientes y amigos bienamados de estos valientes guerreros de la vida, se hermanan con los pares de sus pacientes para salvarlos. Unos en pleno campo de batalla, aplicando sus servicios y su empatía; otros, a la distancia, con ruegos, promesas y juramentos al Dios que puede cambiar el mal en bien, como dice Francisco. Ante este panorama, yo pregunto: “¿Estamos todos comprometidos igualmente en la lucha? ¿Nuestras responsabilidades ciudadanas personales y sociales, las vivimos con idéntica responsabilidad y la misma solidaridad necesaria para el personal de sanidad, que lucha a brazo partido contra la muerte, que quiere quitarle un desconocido en el mismo ámbito de su dominio? No es mucho lo que se nos exige, ni lo que se espera de nosotros: usar barbijos y alcohol, lavarse bien las manos, mantener la distancia social y evitar las aglomeraciones responsablemente, por nuestro bien y el de nuestros semejantes. En síntesis, cambiar el mal en bien, asumiendo nuestro protagonismo, sin dejarlo todo en manos de Dios ni de los profesionales que luchan valerosamente para cuidarnos.
Daniel E. Chavez
Pasaje Benjamín Paz 308 - San Miguel de Tucumán
- Protección de ecosistemas
En relación con la carta del 08/10 sobre protección de ecosistemas, creo que poco se conseguirá endureciendo leyes o imponiendo sanciones contra eventos que, si bien son mayoritariamente iniciados por el hombre, están magnificados por condiciones que ya escapan a su accionar. Es imprescindible atacar la raíz del problema que es el cambio climático, responsable principal de la propagación de incendios. Lo urgente pasa por descarbonizar la matriz energética que está alterando las condiciones de vida en el planeta, exigiendo a nuestras autoridades que adopten iniciativas efectivas al respecto, como ser la promoción de bioenergías de carbono neutro sobre todo para movilidad. Nos enfrentamos también a situaciones de difícil reversión en el corto plazo, que exigen infraestructuras especiales y acciones de prevención, en especial para concientización de la población sobre los riesgos con los que tienen que aprender a lidiar. PD: Adjunto fotografía de la Eeaoc, que muestra cómo con acciones preventivas se logra impedir que incendios sobre banquinas avancen sobre los cañaverales, en este caso mediante limpieza prolija de callejones lindantes con rutas.
Santiago José Paz
spazbruhl@hotmail.com
- Barco sin timón
Realmente cada día que pasa tenemos un problema nuevo en nuestra provincia, como si fuera poco lo que venimos soportando en esta complicada pandemia, que nos azota cada vez peor. Siguen las estadísticas nefastas con víctimas fatales engrosando las filas del personal sanitario que trabaja a destajo, atendiendo al público contagiado por la temible Covid19; por otra parte, el tema inseguridad avanza sin límites, convirti-éndonos en vulnerables ante los actos delictivos en la vía pública; el vapuleado tema del transporte, no va más, es un atropello a nuestra libertad de trabajo, un verdadero acto delinctivo eso de sitiar la ciudad. El gobierno se demuestra incompetente ante esta situación; tienen que intervenir urgente, quitándoles la licencia; hagan lo mismo que Salta, administren el servicio vía gobernación. son muchos los problemas sin resolver, somos un barco sín timón; esto jamás se vio antes, hay que revertir éste panorama o no vamos a la deriva, “no hay gobernabilidad”, no hay Justicia, no hay respeto, esto es tierra de nadie.
Daniel Francisco Leccese
leccesedaniel883@gmail.com
- Parque Avellaneda
Sería conveniente que las autoridades municipales responsables del área de Espacios Verdes hicieran mantenimiento y recuperación de los aparatos para hacer ejercicios físicos que hay en el parque Avellaneda. Muchos de ellos están deteriorados y no se pueden usar. Asimismo, en ese mismo espacio es lamentable la poda salvaje que se hizo días atrás de algunos árboles. El trabajo de poda, cuando es necesario hacerlo, debe hacerse correctamente, no mutilando los árboles.
Liliana Müller
liliana.c.muller@gmail.com
- Último Adiós
No sé qué más nos tiene que pasar para convencernos de que esto es un caos total y es real. Que lo diga alguien de los barrios periféricos, si cada día nos enteramos de que a un vecino lo llevaron mal y al otro día lo están velando o que tal familia está aislada; al principio creíamos que solo eran rumores, pero la realidad nos está cacheteando feo y sin embargo algunos son transgresores furtivos que siguen violando las elementales reglas de convivencia ,total nadie pone la mano dura, este es un país generoso. Quiero despedir en este espacio a dos grandes amigos, ex concejales ellos; el Dr. Gonzalo Celiz Mendoza, de Fuerza Republicana, el “médico de Villa San Cayetano”, y el peronista Juan Carlos Saravia, taficeño de nacimiento y solidario de profesión, que se ganaron el descanso eterno.
Francisco Amable Díaz
Pedro G. Sal 1.180 Barrio 20 de Junio - San Miguel de Tucumán
- Pandemia
Si me permiten expresar mis sentimientos y percepción como tucumano, estimo que estamos transitando un tiempo de crisis sanitaria y efervescencia de este virus que se multiplica -no bajamos de 700 casos diarios- en una población que es evidente que no puede cuidarse y algunos se contagian de la manera insólita, ya que el aire está contaminado. Al gobierno de Tucumán le sugiero regresar a la fase uno, no podemos seguir perdiendo gente, amigos, conocidos y todo los que a diario nos golpean con su muerte. Habría que regresar a una cuarentena estricta en bien de todos ya.
Carlos Rubén Ávila
rubenavila20@gmail.com