Todos los días leemos en LA GACETA las últimas noticias de la guerra política entre el gobernador y su vice con sus ejércitos de legisladores que sin vergüenza se amenazan y atacan recíprocamente, obligándonos a deducir que no obstante estar lejos las fechas de elecciones desde ya, buscan eliminar al rival para intentar una reelección y el otro ejército menor autodenominado opositores se mantienen expectantes para sumarse al bando ganador buscando también la reelección y, en el medio absolutamente desprotegido, aprisionados como la mortadela del sándwich estamos los tucumanos. Para colmo de males hasta el Defensor del Pueblo está incorporado a uno de esos dos ejércitos de políticos. Irrita leer las declaraciones de políticos enfrentándose en esta sucia guerra para su propio beneficio pero nunca leemos que asumen ese rol de guerra contra las autoridades defendiendo al pueblo que los votó y que se siente defraudado en sus esperanzas. ¿A quién pertenecen o con quién están obligados los legisladores y los concejales? ¿Con el gobierno o con su pueblo?

Ángel Ricardo Salguero

salgueroricardoangel@gmail.com