En mi opinión anterior, titulada "Las medidas eran otras" sostuve que para ir a un confinamiento había que proponer y garantizar otras decisiones paliativas a las dificultades que se viven. Vuelvo a aclarar que las afligidas recomendaciones de los profesionales de la salud son concisas y fehacientes en virtud de las normas de aislamiento, higiene permanente, uso estricto de barbijo y distancia. Existen otras circunstancias que también son reales y que el Gobierno se equivocó pero retrocedió y reflexionó para bien. Las economías no son menos importantes, son tan volátiles para mal hoy que la necesidad de funcionar para los sectores productivos y del comercio se volvió sumamente necesario; no pueden parar y cerrar ante el confinamiento propuesto por el Estado. Para bien, como lo dije anteriormente, se generaron subsidios para los trabajadores afectados y se estudian excepciones impositivas para los negocios, se incrementa el ritmo de vacunación y solo falta disminuir los altos indicadores de contagios y de muertes; depende lo último de la conducta social.
Williams Fanlo
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