Con el avance vertiginoso de la tecnología, los dispositivos actuales son demasiado complejos para las personas mayores a las que, como yo, les es difícil incorporar el extenso vocabulario del extraordinario sistema del llamado teléfono inteligente, al cual no todos tenemos acceso. Sufrimos las consecuencias sobre todo cuando tenemos que hacer trámites y nos vemos obligados a recurrir a parientes y amigos que a pesar de su buena voluntad no siempre tienen el tiempo suficiente para ayudarnos. Mi admiración por la era digital y mi interés por sentarme en el sistema, pero supera mi capacidad de entendimiento, por lo que pido paciencia y comprensión para las personas que no sabemos manejar celulares.

Ana Jiménez Bru


Italia y Rojas Paz


Yerba Buena