Me llama profundamente la atención la carta del Dr. Horacio Ibarreche, de fecha 23/08, hablando de “inexactitudes” en la “segunda parte” de mi nota sobre el Bicentenario de la Industria Azucarera. Primero refiere a que no tuve en cuenta otros ingenios o familias azucareras a las que sí me he referido en la primera parte del artículo publicado en LA GACETA del domingo 15 del corriente. En el más que generoso espacio que me brindó el diario, intenté hacer un resumen de 200 años de historia señalando los principales hitos, que muchos investigadores consideramos de mayor entidad. Las omisiones de algún nombre o acontecimiento se deben a una lógica limitación de extensión de las notas. En cuanto a que no fueron 14, sino 11 los ingenios que se cerraron en 1966, la realidad es que tres de los cerrados: “Bella Vista”, “La Florida” y “La Trinidad”, pudieron por diversos motivos volver a moler. Pero el cierre alcanzó efectivamente a 14 ingenios. En referencia a la leyenda del “Familiar”, lejos estoy de abonar esa historia como verdadera, pero es cierto que existieron abusos en algunas fábricas. Ello está debidamente documentado y fue el origen de esa historia que habría comenzado en Santa Ana. La cifra de 200.000 personas que emigraron de Tucumán a consecuencia del cierre de las fábricas es un tema que lo hablamos mucho con el Dr. Páez de la Torre (h). Es, claro, “estimativa”, aunque algunos estudiosos afirman que fueron muchos más. Al menos 3.500 familias dependían de cada ingenio, sin contar con las actividades satélites a la industria. Si cada una constaba de cuatro o cinco miembros, con 11 fábricas cerradas, el número estimado de emigrantes resulta palmario.

José María Posse


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