En marzo de este año, LG Deportiva bautizó a Atlético como “el equipo de los días hábiles”. La razón era clara: no paraba de jugar los días de semana en el torneo anterior. Las diversas programaciones de TV, sumado a las fechas entre semana, habían separado una dupla que parecía inseparable hasta hace un tiempo en nuestro país: el fútbol y los fines de semana. Ahora, no sólo la variable se mantiene en el tiempo sino que ya hay material para hacer estadísticas favorables (o no tanto) en su incursión en los días de semana.

En lo que va del año, Atlético ha jugado un total de 26 partidos. El del próximo martes en Santiago del Estero ante Central Córdoba será el vigesimoséptimo de su 2021 futbolístico, y nuevamente será en un día de semana. De esos 27 partidos, 16 fueron programados en días hábiles. Está muy claro: lo que antes era una excepción ahora es la regla.

El día en el que más jugó el equipo sigue siendo uno del fin de semana: disputó ocho partidos un sábado. De cerca lo sigue el lunes, con seis encuentros. Todavía no ha jugado los jueves y los viernes y domingos son los días que menos tienen al “Decano” en su programación.

RECUPERACIÓN. Erbes salió golpeado ante Arsenal, pero jugaría ante “CC”. Fotos Marcelo Manera (Especial para La Gaceta)

Hasta aquí, nada muy diferente a lo que viene pasando en el año y que reflejamos en marzo. Sin embargo, el actual torneo de la Liga Profesional muestra cómo al equipo “decano” le sienta más cómodo jugar los días de semana. Esta temporada, por ejemplo, ha ganado en lunes (2-1 a Newell’s), martes (2-0 a Independiente), miércoles (2-1 a Godoy Cruz) y viernes (1-0 a Huracán). Los fines de semana es cuando aparecen los problemas: el equipo de Omar De Felippe registra dos derrotas (2-4 ante Lanús, 0-2 ante Gimnasia y dos empates (2-2 ante Aldosivi que casi es derrota) y el último 0-0 ante Arsenal, que dejó un mal sabor.

¿En qué influye jugar días de semana o fines de semana? Sin público aún en las canchas, prácticamente en nada. Los famosos allegados serán los mismos, pero en definitiva la razón por la que esos mismos partidos son programados en días laborales tiene que ver con la falta de público. Así es cómo nadie se ve “perjudicado” por un partido a jugarse un lunes laborable desde las 14.30 como sucedió ante Newell’s en Rosario, hace más de una semana.

Seguramente con la apertura de las puertas de las canchas a la vuelta de la esquina algo vaya a cambiar. Quizás sólo tenga efecto en los horarios. La noche le sienta más cómodo a cualquier persona que trabaja y ahí la AFA y los clubes volverán a negociar para obtener un día más cómodo para sus hinchas.

La televisión también juega su papel y lo decíamos en la nota de marzo. Quizás incluso sea la razón más fuerte para explicar este fenómeno. Días como el sábado o el domingo están reservados para Boca y River. No por nada Atlético recibirá al “Xeneize” el sábado 18. En la última fecha, cuando le toque hacer lo propio con River, también tendrá reservado un día del fin de semana.

A algunos hinchas no les importa. Otros reniegan por abandonar la tradición y tener que reservar un martes a la tarde para ver a su equipo. Por ahora, Atlético no la pasa mal jugando en días y horarios extraños.

Subiendo cargas

El plantel de Omar De Felippe ya no mira tan de lejos el partido del próximo martes (18.45) en Santiago ante Central Córdoba. Por eso, los ensayos cada vez son más intensos. El fin de semana habrá fútbol y un equipo tentativo.