Con casi 10 millones de personas, el grupo etario de entre 0 y 18 años representa en Argentina casi el 20% de la población total. Desde que comenzó el proceso de vacunación en el país, fue el sector al que menos relevancia se le dio, por dos razones. Primero porque el virus tiene consecuencias graves sobre todo en adultos mayores, y segundo porque no había vacunas autorizadas para ellos en ninguna parte del mundo. A medias, esta última situación se subsanó cuando tanto el laboratorio Pfizer como el de Moderna lograron las certificaciones de eficacia para el grupo de menores de entre 12 y 18 años.
A partir de ese momento, como ya está sucediendo en Argentina, comenzaron a ser inoculados, aunque a un ritmo menor que el de los mayores de 18. Por eso, cuando los especialistas hablan de población objetivo, se refieren justamente a los mayores de 18. Y no se puede analizar el todo cuando claramente está faltando vacunar una gran masa de personas en todo el país. El problema central sobre el que los investigadores están haciendo hincapié actualmente es que “la inteligencia” del virus hace que esté atacando a las personas que no están vacunadas. Y además, como se sabe desde el principio, si bien en la mayoría de los casos los menores afectados no sufren graves consecuencias, a su vez son un foco importante de contagios.
El último informe actualizado al 1 de junio del Ministerio de Salud de la Nación arroja los siguientes datos: en Argentina se notificaron 375.293 casos confirmados de covid-19 en menores de 20 años, representando el 9,9%. Requirieron internación en UTI 531 niños, niñas y adolescentes (0,14% de los casos confirmados) y 187 casos requirieron asistencia respiratoria mecánica (ARM). Los 220 niños, niñas y adolescentes fallecidos y fallecidas presentaban una mediana de edad de 12 años, siendo 54 menores de 1 año. La tasa de letalidad fue de 0,06% y el 60% presentaban comorbilidades constatadas.
Los peligros
Raúl Ruvinsky es ex Jefe del Departamento Materno Infantil y actual consultor honorario de Pediatría e Infectología en el Hospital Carlos G Durand de Buenos Aires, y para él la situación es preocupante. “Hay datos que se publicaron en la página del Ministerio de Salud y ahí se nota que hay un incremento evidente de casos, sobre todo a través de la variante Delta, que contagió a chicos menores de 12 años. En Argentina no circula en forma comunitaria Delta, sin embargo hay datos y se nota un aumento de contagios entre los chicos y adolescentes, que tuvieron problemas y es un dato para tener muy en cuenta”, advirtió.
Se sabe que los menores sufren menos consecuencias con el coronavirus, pero ¿por qué es esto? se le consultó al experto. “Hay varias teorías, pero la que tiene más aval científico indica que los chicos tienen mayor respuesta inmunitaria. En estudios que se realizaron de secreción nasal, ellos tienen menos carga viral, y por eso se les adhiere menos el virus. Evidentemente la mejor respuesta inmunitaria es a favor de ellos, al contrario de los mayores. Por ejemplo, si tomamos la gripe es más riesgosa en los chicos de corta edad que con los mayores, y por eso el Estado nacional impulsó la vacuna a los recién nacidos, ya que tienen riesgo de mortalidad. En este caso es el revés, son los mayores los más comprometidos, pero eso no significa que no haya chicos que se enfermen e incluso que mueran, aunque por suerte ese porcentaje no es significativo”.
Y agregó: “las estadísticas son muy claras. Con este coronavirus, hemos visto que los chicos son menos afectados y tienen formas más leves, pero sí contagian, pueden contagiar a todos. Lo de la presencialidad en las escuelas fue una polémica muy importante, pero debemos tener en cuenta que al menos en escuelas y colegios tienen protocolos, el problema está afuera, en fiestas y aglomeraciones, allí es donde se dan los contagios”.
Ruvinsky consideró que “la vacunación en los casos de los menores va a ayudar muchísimo. Estoy desesperado como pediatra para que llegue a los menores de 12 a 17 años ya que está aumentando el número de casos, y sería muy importante que estén vacunados. Ellos son contacto de mayores con factores de riesgo y pueden ser foco de transmisión. Tal vez no presenten formas graves de la enfermedad, pero sí se la pueden transmitir a otros y complicarles la salud”. En ese sentido aclaró que las únicas vacunas aprobadas para ese grupo etario son las de Pfizer y Moderna.
“Sinopharm está siendo utilizada en China, pero aquí aún no hay estudios serios. Lo lógico sería que todos los chicos se vacunen. Estamos en una situación epidemiológica de gran novedad, un virus nuevo y por eso todas las edades corren riesgo. Aunque sean mínima cantidad, hay chicos que corren riesgo”. Ruvinsky afirmó: “deberían vacunar a todos para que cese la diseminación de variantes como Delta. Cuánto más circule el virus en las comunidades, más variantes va a haber, y al replicarse en gran cantidad hay más posibilidades de muertes. El virus ahora ataca sobre todo a los que no están vacunados, por eso hay que proteger a todos”.
Posibles rebrotes
El experto aseguró que actualmente la variante Delta ya es comunitaria. “Lo bueno es que aún no se expandió en forma masiva, pero puede haber rebrotes. Es increíble que a esta altura la gente no entienda lo de los protocolos, use mal el barbijo o no mantenga las distancias. Dejan fuera del barbijo la nariz, que es el lugar principal de asentamiento del virus. No creamos que hemos superado esto, hay mucha gente que cree que porque se vacunó esto ya terminó, y estamos lejos de eso”. Finalmente, Ruvinsky llamó a hacerse todos los controles necesarios, sobre todo en los menores que tienen comorbilidades o son inmunodeprimidos. “Con ellos hay que tener los mayores cuidados. Cuando tengan signos mínimos, como tos, fiebre, cansancio, goteo nasal hay que hisoparlos. Cada vez hay confusión de cuadros de covid con gripe. Hay que tener mucho cuidado”, dijo.