El presidente Alberto Fernández participó, ayer, de un acto multitudinario organizado por los movimientos sociales en la cancha de Nueva Chicago. El estadio se vio repleto de personas, por lo que la Justicia investiga si cumplió con el aforo máximo permitido y decidió allanar y clausurar el lugar.
La fiscal Celsa Ramírez, de la Unidad Fiscal Especializada en Eventos Masivos (UFEM), investiga si el encuentro violó los protocolos establecidos para los eventos en espacios públicos frente al coronavirus.
“Los artículos que se investigan son el 205 y 239 del Código Penal, relativos a la violación de medidas contra las pandemias y resistencia a la autoridad, respectivamente”, se comunicó oficialmente. La pena es de seis meses a dos años de prisión, y de 15 días a un año de prisión, respectivamente.
Si bien el lugar era una cancha de fútbol, no rige el aforo del 50% como en las partidos sino que se debe cumplir la disposición para los "eventos masivos", que en este caso -jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires-, establece que desde el 1° de octubre serán "sin aforo y tope de 6000 personas tanto en interior como en exterior, con recomendación de distancia".
Según sostuvieron referentes de las organizaciones sociales que convocaron al acto en Nueva Chicago, la asistencia no superó las 15.000 personas. Algunas estimaciones señalan que hubo entre 30.000 y 40.000 militantes entre el campo de juego y las tribunas. El estadio tiene una capacidad para 29.000 espectadores.