Qué vergüenza, señores lectores. No sé ustedes, pero yo ya siento vergüenza hasta de ser argentino. Se nos burlan de todas partes. Unos se burlan y otros no entienden nada, nos miran asombrados, boquiabiertos, porque no pueden entender cómo, habiendo sido una de las más poderosas naciones del mundo (en lo económico y en lo cultural), estamos como estamos. Millones de conciudadanos en la miseria, millones de niños sin comida, sin casa, sin educación. ¿Que nos pasó? ¿Tuvimos un maremoto, varios huracanes juntos, varios tsunami, para que estemos con tanta miseria? Todos deberíamos sentir vergüenza de mirarnos a la cara, porque todos somos un poco culpables de lo que no sucede, culpables por acción u omisión. ¿Por qué dejamos hacer lo que quiere esta nueva clase social privilegiada, que son los políticos millonarios? Me pregunto: ¿Alguien entiende o justifica que en un país con una crisis profunda de hambre, miseria y desempleo, se pueda declarar abiertamente y sin vergüenza tantos días feriados? Es inconcebible, cuando todo debería ser al revés, deberíamos trabajar todos los días 10 horas en vez de ocho y el sábado todo el día, hasta poner el país en marcha y lograr la tan mentada justicia social. Pobre mi pueblo pobre. Pobres los pobres que viven engañados por dirigentes ricos. Espero que algún día despierten y les den el castigo que se merecen.

Héctor René Terán

San Martín 980

San Miguel de Tucumán