Hay problemas que son recurrentes en nuestra historia económica. El déficit fiscal, el financiamiento con emisión excesiva o deuda impagable, la falta de divisas cuando la industrialización empieza a despegar, el financiamiento con impuestos al agro, etc. También se repite el mirar un solo lado del problema o sea creer que se soluciona exclusivamente por demanda o solo por oferta. La mayor demanda de hoy debido a “la platita” nos lleva a un cuello de botella en los insumos necesarios para producir, a menos que se fomente el ahorro y la inversión productiva. En ese sentido pagar intereses razonables en los depósitos en cajas de ahorro, eliminar o reducir el impuesto a los débitos bancarios, aumentar la garantía de los depósitos bancarios que hoy tiene un monto irrisorio; son medidas imprescindibles, para no llegar en meses a la estanflación, estancamiento con inflación, un escenario tan malo como la temida hiperinflación.
Miguel Ángel Reguera
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