“Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás. Es la única manera”. Albert Einstein nos dice lo que se debe exigir a nuestros representantes para que la política sea un verdadero servicio al pueblo. En las luctuosas jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001 el pueblo se hartó del mal ejemplo y clamaba “que se vayan todos” sin embargo se quedaron todos y trajeron a sus parientes, debilitaron a las instituciones, se cartelizaron, siguieron endeudando y empobreciendo escandalosamente al país sin crear empleos genuinos, le abrieron las puertas al delito, al narcotráfico, a la impunidad y al clientelismo. Desde hace 20 años a nuestros representantes “se les olvida” convertir en Ley aquel clamor popular que exige ejemplaridad, necesitamos la Ley que nos garantice la no reelección de autoridades en los tres poderes del estado, incluyendo las comisiones directivas de sindicatos. Las reelecciones desnaturalizan la política, garantizan corrupción, ineficiencia, brutal injusticia social, pobreza, endeudamiento, destrucción de nuestros recursos naturales, crecimiento del delito y de la impunidad, autoritarismo, intolerancia, anulan la democracia. Necesitamos la ley que nos garantice gestiones patrióticas y sepulte para siempre las reelecciones. Si nuestros representantes no son ejemplares, si no los renovamos, no hay futuro para nuestra nación.
Dardo Guzmán
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