Se habla de las preocupaciones que produce el alto consumo de energía eléctrica debido a las elevadas temperaturas que debemos soportar. Sin embargo, he observado que este problema parece que no preocupa al Gobierno, por cuanto las luces de la fachada del teatro Mercedes Sosa y algunos reflectores de las cúpulas de la Casa de Gobierno permanecen encendidas toda la noche y hasta la madrugada sin ninguna justificación. Este descuido da lugar a pensar que el gasto innecesario de energía que se ocasiona, será prorrateado en las facturas de quienes debemos pagar inexorablemente y con elevado precio el consumo domiciliario.
Humberto Hugo D’Andrea