Otra vez la misma historia y eso ya comienza a generar algo de preocupación entre los hinchas. El nuevo San Martín sumó rodaje en el Único Madre de Ciudades contra Central Córdoba, y volvió a dejar en claro una cosa: marcar un gol es un déficit al que no le encuentra ningún tipo de solución.

Con los dos juegos de ayer contra el “Ferroviario” (los titulares cayeron 2 a 0, mientras que los suplentes igualaron 1 a 1), durante la pretemporada el “Santo” disputó ocho juegos y sólo convirtió tres goles.

Si bien los partidos se disputaron a puertas cerradas para el público en general y para la prensa, se supo que en el choque principal San Martín fue el equipo que más propuso y que intentó imponer condiciones durante todo el partido, algo que ya se había visto en los anteriores duelos de cortesía.

Con un esquema 4-3-3 que va perfilándose para ser el que Pablo De Muner defina para los primeras fechas de la Primera Nacional, el “Santo” trata de hacer de la tenencia del balón un culto. Pero claro, la falta de peso de tres cuartos de cancha en adelante no es algo aislado y amenaza con conspirar contra el gran sueño que tienen todos en Bolívar y Pellegrini.

Si bien está claro que al equipo le falta una referencia en ataque, también podría llegar necesitar un extremo “explosivo”. Claro, el nuevo “9” es el dolor de cabeza por estas horas. Las gestiones son intensas, pero por ahora no hay humo blanco. Federico González, ex Atlético de Rafaela, Independiente y Estudiantes, entre otros clubes, aparece como una de las opciones que manejan en Bolívar y Pellegrini.

En tanto, el deseo del cuerpo técnico también es sumar un mediapunta. La temporada pasada San Martín ya había sufrido no tener un jugador de esas características. Excepto Leandro Vella (que lo hacía de manera muy intermitente) el “Santo” no tuvo un futbolista capaz de romper líneas y generar desequilibrio en los metros finales. Y eso parece también faltarle a la nueva versión.

La idea del DT está clarísima y de a poco se va afianzando en un plantel que tuvo mucho recambio (llegaron 11 refuerzos y se fueron 12 futbolistas). Del medio hacia atrás, el equipo muestra solidez y luce bien parado. En cada juego intenta imponer sus condiciones, manejar la pelota y tratar de generar situaciones de peligro.

Ese justamente fue el problema que aquejó en la última temporada y que terminó privándolo de conseguir el premio mayor. Y hoy, no parece haber cambiado demasiado. Claro, a su favor es que de mitad de cancha hacia arriba es en donde más cambios de nombres hubo y, tal vez, los futbolistas necesiten algunos minutos más para encontrar su mejor versión y puedan entrar en sintonía con sus nuevos compañeros y la idea que pregona el entrenador.

Pero mientras tanto, los dirigentes aceleran en la búsqueda de un futbolista que asegure esos goles que son fundamentales para poder ser protagonista de cualquier campeonato. El objetivo es cerrar al goleador cuanto antes, después habrá tiempo para analizar si el equipo necesita reforzar alguna otra posición o si falta algo de cara al inicio del campeonato, el próximo sábado 12.

Pero, mirando los juegos de pretemporada y el rendimiento que mostró el equipo, encontrar el hombre que otorgue el pase sutil hacia la red contraria es una misión que no puede postergarse.

Obras

La Ciudadela va cambiando a pasos agigantados su fisonomía. Según aseguraron desde el club, los hinchas encontrarán muchos cambios en el primer partido de local, el próximo 19, con Morón.

Práctica

Hoy desde las 8.30, en el complejo “Natalio Mirkin”, el plantel seguirá adelante con la puesta a punto de cara al inicio del campeonato. De Muner y sus pupilos apuestan a llegar lo mejor posible.