A primera vista pensé que la primera página de Tucumanos estaba presentando moda de verano al ver a cuatro chicas vestidas de manera diferente, con cuatro estilos distintos. Cuál no sería mi sorpresa al comprobar que se trataba de un artículo sobre las mujeres en la Ciencia. En él se habla de los esbozos de curriculum vitae de cada una y de los campos en los que trabajan y dirigen a sus equipos. Creo entrever una velada crítica o desilusión al hablar de que los cargos directivos en el Conicet o en otros entes científicos, todavía siguen siendo ocupados por hombres. Pero, si eso es así, trabajen más duro, presenten más papers en congresos, realicen y redacten y que les acepten más trabajos en revistas de primera línea, o hagan sólo uno que merezca un premio nacional, o que esté en boca de todos, soliciten y obtengan más subsidios, etc., etc. Y no sólo eso, hagan trabajo de gestión, háganse conocer en Buenos Aires, discutan, argumenten, pónganse a la par de sus “pares”, para no ser las humildes representantes de una escondida provincia norteña. Destáquense. Y así, un día, como sucedió en el orden político, donde comenzaron a aparecer presidentas o primeras ministras, con diversos resultados, en distintos países del mundo, Uds. podrán ser líderes en Instituciones rectoras de la ciencia. Ante la pregunta de la cronista: “¿Por qué la ciencia necesita de las mujeres?”. Yo hubiera respondido: Las mujeres son iguales a los hombres, son inteligentes y capaces, y por ello, deben trabajar en lo que les gusta, y si eso es ciencia, pues deben hacerlo con todas sus ganas y esmerarse y lograr sus metas. Desde hace un tiempo, LA GACETA ha comenzado a elaborar artículos sobre la Ciencia en Tucumán, lo que me causa gran beneplácito, así sea sobre temas puntuales de grupos de investigación, subsidios obtenidos a nivel nacional (reciente y del año pasado) o sobre Premios Konex u otros. Eso está muy bien. Antes, sólo merecíamos una fotito y un epígrafe y gracias. Y nosotras trabajábamos bien, teníamos hijos, nuestra casa bien puesta, con ayuda obviamente, realizábamos tesis doctorales, obteníamos premios nacionales y nos designaban desde la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación, para juzgar investigadores, grupos de investigación y facultades de prestigiosas universidades. Me gustaría hacer una larga lista de excelentes docentes- investigadoras de mis épocas que hubieran merecido artículos de esta clase, por sus méritos y su calidad. Y por lo que siempre demandó a las mujeres de la comunidad “fisica-quimica-biologia-microbiologia-geologia”: trabajo de campo, desde recoger especies minerales, vegetales, animales o ignotas, o adquirir productos químicos, obtener equipos especiales carísimos, someter a estos modelos de experimentación a los procesos de estudio correspondientes , analizar matemática y estadísticamente los resultados, sistematizarlos, redactar los trabajos, etc., etc. Pero temo olvidarme de algunas y eso originaría tristeza, celos y resentimientos. Felicito a las Dras. y a sus grupos de investigación . Felicito a la Gaceta por involucrarse en la Ciencia.

María Amelia Acuña de Molina


Dra. en Química


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