Felicito a LA GACETA por la entrevista al Dr. Guillermo Jaim Etcheverry y por su editorial del domingo 20. En este último se destaca que el Ministerio de Educación anunció que la obra de María Elena Walsh sería estudiada en las escuelas, lo que es una excelente iniciativa. También es plausible y digna de ser implementada la propuesta del diario de hacer algo similar con la obra de Atahualpa Yupanqui, que llevó a Tucumán por el mundo a través de la música y de su obra literaria, destacando que en otros países, como Francia y Japón, sus textos son estudiados en todos los niveles educativos. En tal sentido me permito sugerir dos escritos que ayudarían mucho a los maestros tucumanos. Uno es el artículo de Alberto Rougés, “Educación y Tradición”, en la Introducción a los “Cantares Tradicionales del Tucumán”, de Juan Alfonso Carrizo (Tucumán, Noviembre de 1937). En él, Rougés afirma que “la Cultura no vive en libros ni bibliotecas, sino en los que la crean y en el público de estos...” Otro texto insoslayable es - a mi juicio - la tesis de la Dra. Pilar Aráoz de Aráoz, publicada por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT en mayo de 2018. El título de la misma es “Atahualpa Yupanqui: Sujeto Lírico y Autor Empírico”. En ella la autora trabaja sobre las raíces hispánicas tomadas por Yupanqui de los autores del Siglo de Oro Español y en la tradición popular que se nutrió de la misma fuente. Ante la Tragedia Educativa que vive nuestro país, rigurosamente analizada por Jaim Etcheverry, la decisión del Ministerio de Educación y la propuesta de LA GACETA constituyen un adecuado camino para impulsar el conocimiento de la producción artística y literaria de nuestros grandes autores, fomentando la creatividad en todos los ámbitos. Como decía Gaudí - el gran arquitecto catalán-, “la verdadera originalidad es la vuelta a los orígenes”. De eso se trata.

Horacio E. Saleme


Perú 647


Yerba Buena