Quisiera preguntarles a los responsables de las pintadas en Marco Avellaneda y Sarmiento y en República del Líbano al 1.600 cuál es el sentido de afear de tamaña manera las ya deplorables paredes de esa zona. La única contribución que advierto es aumentar la suciedad de esas manzanas. Haber pintarrajeado las paredes del convento de las Carmelitas Descalzas me parece abusivo y una gran falta de respeto no solo a las hermanas sino a los vecinos. Si quieren publicidad de sus ideas y o ideologías pinten los frentes de su casas, los de sus familiares y adeptos... o en un acto de patriotismo pinten un aula o el frente de una escuela (obviamente sin propagandas políticas) y hagan honor a la ciudadanía.

Marta Susana Villafañe


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