De esas anécdotas que te quedan grabadas para toda la vida, viene a mi memoria una de Sarmiento, cuando siendo presidente de la República fue a pasar unos días en San Juan, su provincia natal. Observando lo descuidado de los frentes de las casas, tomó una brocha y salió a pintar su casa; esa actitud produjo un efecto multiplicador y al poco tiempo varios vecinos ya lo estaban imitando. Lo que pasó en la localidad de Santa Ana, donde un grupo de vecinos acompañó a Pedro Gómez a pintar y desde fines de 2021 se dispusieron a revalorizar y rescatar su histórico pueblo, para lo cual organizaron eventos para recaudar fondos. Hoy, según informe de LA GACETA, ya pintaron 170 casas y edificaciones ¡Muy bien 10, vecinos de nuestra localidad de Santa Ana, felicitaciones! Y a las otras localidades del interior y más en especial a las megamunicipalides que rodean nuestra capital, aprendan, imiten y ayuden a estos emprendedores. Es la única manera de conservar nuestra historia, no hay otra.
Francisco Amable Díaz
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