“Estoy contento por la confianza que me está dando el cuerpo técnico, por la posibilidad de jugar y de estar en el lugar que quiero”, destacó Tomás Marchiori apenas finalizó el partido ante Boston River.
Con una sonrisa de oreja a oreja, el arquero no ocultó su alegría luego de ser decisivo para que su equipo se quedara con la copa “Rafael García” en Montevideo.
Y el triunfo vale mucho más para el arquero mendocino porque había sido muy criticado por los hinchas tras el 1-2 ante César Vallejo. Esta vez el portero fue figura y demostró que puede adueñarse del arco “decano”, y que tiene el voto de confianza de Lucas Pusineri.
En el aspecto grupal, el duelo ante Boston River tuvo una doble cara para Atlético. Un primer período interesante, con control de la pelota y búsqueda de conexiones por lo bajo para intentar llevar peligro al arco de Santiago Silva. A eso se contrapuso una segunda etapa mucho más discreta.
La historia en el complemento cambió un poco por el juego del “Verdirrojo”, que se plantó unos metros más adelante y cortó los circuitos del mediocampo, y otro poco por la cantidad de cambios que afectaron un funcionamiento tucumano que marchaba sobre ruedas. Ahí estuvo la clave.
Joaquín Pereyra, Guillermo Acosta, Adrián Sánchez y Mateo Coronel, fueron de lo mejor de Atlético, pero cuando salieron reemplazados, el equipo perdió la brújula y el rival creció.
Es verdad que en la primera etapa el “Decano” tuvo la chance de Matías Orihuela y otra de Coronel como las jugadas claras para abrir el marcador, pero un blooper del lateral y el palo en la del delantero ahogaron el grito de gol.
El 0-0 le terminó quedando bien al partido. Fue un tiempo para cada equipo y ninguno acertó al arco. Por eso la copa se definió desde los 12 pasos y ahí el “Decano” mostró sangre fría para definir (Agustín Lagos y Bruno Bianchi los mejores en el rubro) y también contó con la astucia de “Tomi”, que se vistió de “Dibu” Martínez para quedarse con los disparos de Emanuel Beltrán y Pedro Silva.
Atlético se dio el gusto de festejar en Uruguay y hasta “Bebe” se animó a emular el festejo de Lionel Messi en la premiación, para el deleite de hasta el propio Pusineri que le gritó: “Grande ‘Lio’”. Está claro que la buena onda reina en el búnker “decano” y el camino hacia el debut contra Boca por ahora es muy tranquilo.