“Hay un porcentual importante de áreas que no estaban trabajando bien”. Con esa frase, Nora Belloni, interventora del Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano, destacó que, desde su llegada al cargo, en agosto del año pasado, debió reactivar varios sectores del organismo.

Belloni, que previamente se desempeñaba como directora de Control de Obras y Servicios de la Secretaría de Fiscalización del Ministerio del Interior de Tucumán, fue designada por Osvaldo Jaldo para que remplace a Stella Maris Córdoba, luego de unas irregularidades que se dieron en un sorteo de 600 casas sociales.

“Los primeros meses fueron difíciles porque nadie viene y te cuenta el panorama, lo vas descubriendo. Yo lo fui descubriendo más que nada porque la gente venía a reclamar acá”, contó Belloni, que reveló que tuvo bastante por hacer para poder ordenar el IPVDU. “Hay un porcentual importante de áreas que no estaba trabajando bien, y hemos reflotado todo ese trabajo. Hay millones de cosas por hacer acá, tenemos pendientes casi 5.000 escrituras que el instituto no entregó, y es por cuestiones administrativas”, reveló la arquitecta, que se propuso como uno de los objetivos centrales que la gente vuelva a confiar en el organismo. “Quiero recomponer el concepto que tiene la ciudadanía del Ipvdu. Decís Ipvdu y es casi decir una mala palabra, es sinónimo de falta de transparencia. Quisiera que cambie”, apuntó.

Otro de los ámbitos en los que debió mejorar, contó, fue en el trabajo de campo, por decirle de alguna manera. Según aseguró Belloni, cuando llegó al Instituto, solamente un vehículo salía a territorio; actualmente, afirmó, son nueve los que salen, y aun así, resulta una cantidad insuficiente para el trabajo que hay que hacer. “Ahí te da la pauta del trabajo, empezamos a visitar terrenos, a hacer mensuras que necesitábamos, a dar planos de niveles para los barrios”, recalcó, adelantando que, cuando pueda, invertirá nuevamente, con el objetivo de tener un parque automotor importante.

La interventora reveló también que hay mucha morosidad con el Instituto por parte de barrios donde se entregaron casas. “Hay barrios que tienen un 80% de morosidad, la gente debe concientizarse que el recupero del dinero lo hacemos para invertir de nuevo en obras”, apuntó. Por eso, si hay gente que debe entre cinco y siete cuotas, se las llama por teléfono para advertirles de la situación, y si la cantidad de cuotas adeudadas es mayor, contó Belloni, se implementó el envío de carta documento, para lograr la regularización de los pagos. Sin embargo, aclaró que se tiene en cuenta las repercusiones de la pandemia, y que se contemplan las situaciones de cada beneficiario, siempre y cuando se realicen los descargos correspondientes a través de expedientes.

Belloni dijo que desde el primer día se puso a disposición con los empleados del Instituto, y les abrió las puertas, algo que, señala, fue bien recibido. “Hay gente que se puso la camiseta, que se involucró mucho. Les gustó la actitud, eso ha permitido que trabajando cumplamos con los objetivos que me propuse”.

Esos objetivos a los que hace referencia la interventora son no solo los objetivos técnicos, es decir, la presentación y aprobación de proyectos ante Nación, sino también el objetivo social, que es “darle respuesta a la ciudadanía que tiene mucha necesidad de vivienda”, apuntó, remarcando que en Tucumán hay más de 50.000 personas que tienen la urgencia, pero que el padrón que posee el Instituto contiene solo 20.000, ya que el resto no cumple los requisitos necesarios.

Los proyectos

Belloni contó que desde el IPVDU son varios los programas que se están llevando adelante, en la mayoría de los casos en consonancia con Nación, para cubrir las necesidades de ese sector más complicado. Uno de los más relevantes es el Casa Propia, programa por el cual Jaldo anunció días atrás que se construirán más de 2000 viviendas en el interior de la provincia. “Tenemos 4137 viviendas aprobadas ya, varias con la no objeción financiera a la espera de fondos, y otras tantas en proceso de contratación”, contó Belloni.

Otro programa que se está aplicando es el Habitar Comunidad, que tiene que ver con las viviendas rurales; en este caso, el Instituto vincula a comunas y municipios directamente con el Ministerio de Desarrollo Territorial. “Tenemos varias obras en ejecución, tenemos una programación hasta marzo de 3 comunas que van a entregar la mitad de las obras que están haciendo, que son Amaicha, Colalao y Los Puestos”, dijo al respecto la interventora.

Otros proyectos que destacó, que ya están en marcha, son el programa Casa Activa, que se encuentra en proceso de adjudicación, y constará de 32 viviendas para jubilados que no tengan un hogar propio, que además serán vinculados mediante actividades sociales; el GEF, que es un programa de viviendas sustentables, donde se utiliza energía solar; y el PRO.MAT, un programa viejo del IPVDU que, cuenta Belloni, consiste en la autoconstrucción, con ayuda de las comunas, y está destinado a las familias de escasos recursos que no pueden acceder a los planes de vivienda del estado. La interventora también adelantó que se elevará al gobierno provincial un proyecto de pequeños créditos con devolución de fondos en cuotas flexibles, para que las familias puedan ampliar o refaccionar su vivienda. (Producción periodística: Joel Katz.