Guerra y hambre en Medio Oriente: morir por una lata de atún

Hamas pide que dejen de lanzar ayuda desde paracaídas, tras la muerte de civiles en la pelea por comida.

DESDE EL AIRE. Varios países lanzan víveres desde aviones sobre Gaza.  AFP DESDE EL AIRE. Varios países lanzan víveres desde aviones sobre Gaza. AFP
27 Marzo 2024

FRANJA DE GAZA.- La anunciada ayuda humanitaria que llegaría desde el aire está llevando más problemas que soluciones a la hambreada población de la Franja de Gaza, y ya casi una veintena de personas murieron ahogadas o en estampidas cuando intentaban recoger suministros, informó el Ministerio de Salud de Gaza. El grupo Hamas, que gobierna el enclave palestino desde 2007, pidió a la comunidad internacional que deje de enviar ayuda con paracaídas a Gaza, al borde de la hambruna tras casi seis meses de ofensiva israelí.

Al menos 18 gazatíes murieron intentando recoger ayuda lanzada con paracaídas en el norte del enclave. Doce perecieron ahogadas al intentar recuperar lass cajas con alimentos que habían caído en el Mediterráneo y seis en estampidas, precisó el movimiento islamista.

Israel controla estrictamente la entrada de ayuda por vía terrestre por el paso de Rafah, limítrofe con Egipto. Esto llevó a varios países a lanzar víveres desde aviones.

Hamas pidió “cesar inmediatamente” estas operaciones aéreas y abrir los accesos terrestres al enclave. “La gente muere por una lata de atún”, dice Mohamad Al Sabaawi, un habitante de Gaza que muestra la única conserva que pudo recuperar. Otro hombre contó que arriesgó su vida por una lata de porotos.

Mientras esto sucedía, Israel realizó nuevos bombardeos y prosiguió la ofensiva terrestre en la Franja de Gaza, sordo al llamado a un cese el fuego inmediato del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas,

El ministerio de Salud de Gaza reportó más de 80 muertos en las últimas 24 horas, 13 de ellos en bombardeos cerca de Rafah, en el extremo sur del enclave, donde se hacinan 1,5 millones de palestinos, la mayoría desplazados por el conflicto. “Oímos una explosión. Los escombros se nos cayeron encima. Había cuerpos despedazados en los árboles. Hubo 22 o 23 mártires”, dijo Husam Qazaat.

La situación es desesperada y la mayor parte de sus 2,4 millones de habitantes están amenazados por la hambruna.

El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó el lunes, por primera vez desde el inicio de la guerra, una resolución que pide un alto el fuego, con 14 votos a favor y la abstención de Estados Unidos, que hasta ahora había vetado tres textos que incluían el término “cese el fuego”.

La resolución “exige un cese el fuego inmediato” durante el Ramadán, el mes sagrado de ayuno de los musulmanes que empezó hace dos semanas, y “la liberación inmediata e incondicional de todos los rehenes” en manos de Hamas. “Esta resolución debe aplicarse. Su incumplimiento sería imperdonable”, afirmó el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, en un mensaje publicado en X. Israel, irritado con Estados Unidos, su principal aliado histórico, anuló la visita de una delegación a Washington y declaró que la resolución de la ONU perjudicaba sus esfuerzos para derrotar a Hamas y liberar a los rehenes.

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