Juguetes, botellas y plantitas: por un día, los Reyes Magos fueron chicos

En una edición especial del Eco Canje, vecinos donaron juguetes para hijos de recuperadores urbanos y recibieron plantines como símbolo de futuro.

HERMANOS. Ilusionados, Thiago y Delfina donaron juguetes y entregaron botellas plásticas, a cambio de flores. la gaceta / fotos de analía jaramillo HERMANOS. Ilusionados, Thiago y Delfina donaron juguetes y entregaron botellas plásticas, a cambio de flores. la gaceta / fotos de analía jaramillo

Cuando ayer el reloj marcó las 10, la peatonal Muñecas todavía se desperezaba. El movimiento era escaso, el sol caía sin filtros y el calor se sentía pesado sobre las baldosas. En una de sus esquinas, el stand del programa SE-PA-RÁ comenzaba a armarse con colores vivos y perfume a flores. Sobre una mesita reposaban plantines, tierra abonada, chip de poda, café seco y macetas improvisadas. Un pequeño oasis verde en medio del cemento.

Fueron esos colores -rosados vibrantes de las alegrías del hogar en flor- los que capturaron primero la mirada de Thiago y Delfina. Él tiene 11 años; ella, ocho. Hermanos. Curiosos. Atentos. Se acercaron alrededor de las 10.30, cuando el calor ya apretaba fuerte. Preguntaron, escucharon, entendieron rápido de qué se trataba la propuesta. Debían llevar residuos reciclables o juguetes en buen estado y volver a casa con una plantita. Pero no solo eso. Los juguetes recolectados serían donados a familias de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR), en vísperas del Día de Reyes.

No dudaron mucho. Se miraron, asintieron y se fueron.

Volvieron un rato después, transpirados pero entusiasmados, con más de 10 botellas plásticas que habían juntado recorriendo varias cuadras del microcentro. Y también con dos juguetes. “Recorrimos bastante para poder ayudar. Me parece muy lindo que puedas dejar un juguete o residuos y llevarte una plantita. La verdad es que a los dos nos gusta recolectar y ayudar”, contaron con la naturalidad de quienes no esperan aplausos.

Pasadas las 11.30, un viento suave empezó a correr por la capital y trajo algo de alivio. El stand ya no estaba solo. Vecinos, chicos y grandes se acercaban con bolsas con juguetes cuidadosamente guardados. Algunos nuevos, otros usados, todos con historia.

GESTO. Los peluches de los hijos de María José alegrarán a otros niños. GESTO. Los peluches de los hijos de María José alegrarán a otros niños.

La iniciativa, impulsada por la Subsecretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, no era nueva, pero sí especial. “La idea es no solamente recibir residuos, sino también juguetes que beneficien a los hijos de cartoneros y recuperadores urbanos. Queremos que tengan unos Reyes distintos, que no les falte el regalo a ninguno”, señaló Kiyoshi Fortuna, director de Ambiente del municipio.

El año pasado la experiencia había sido un éxito y este año decidieron repetirla. “Durante toda esta semana nos dejaron en las plazas muchos juguetes, incluso hubo gente que salió a comprar regalos especialmente para donar. Eso nos llamó mucho la atención y nos pareció hermoso”, contó el funcionario

Lo que más se llevaba la gente eran los plantines, sobre todo los que estaban en flor. “Es lo primero que se termina”, contó Fortuna. Pero detrás del intercambio material, el mensaje era también el de volver a la tierra, tocarla, cuidarla. “No es un juego para la computadora lo que se llevan, es una plantita. Es intentar volver a la naturaleza, fomentar que desde chicos pongamos las manos en la tierra. Esa semillita que plantamos cuando somos chicos después da frutos”, dijo.

Entre quienes se acercaron estuvo María José. Sacó del placard peluches impecables que habían sido de sus hijos. Prefirió no dar su apellido, como la mayoría de los colaboradores. Para ella lo importante era el gesto, no decirlo en voz alta.

A las 13, cuando el stand empezaba a levantarse, el cielo ya no era el mismo. Las nubes grises anunciaban lluvia. Pero el movimiento no había cesado. Los juguetes se apilaban, las cajas se llenaban y las historias también.

Una intención linda

Desde la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores, Merry Anastasio recibió la iniciativa con agradecimiento, pero también con una reflexión más profunda. “Reconocemos y valoramos cada gesto solidario. Detrás de cada juguete hay una intención linda, que nace del corazón. Pero nuestros compañeros no son solo destinatarios de donaciones; son trabajadores y trabajadoras que todos los días cuidan el ambiente y sostienen a sus familias con esfuerzo”, señaló.

Las infancias, remarcó, necesitan mucho más que un regalo una vez al año: “Necesitan derechos todos los días. Necesitan trabajo digno para sus familias, cooperativas fortalecidas, políticas públicas que los incluyan y un Estado presente que acompañe de verdad”.

No obstante, confesó que al escuchar sobre Thiago y Delfina, la emoción fue inevitable y un escalofrío le recorrió el cuerpo. “Cuando llegan niñeces con regalos o con este compromiso con el ambiente, es ternura pura. Vienen con amor, con ganas de compartir. Y eso hay que cuidarlo. Tenemos una deuda muy grande como adultos con las infancias, también en el cuidado de la casa común”, remarcó.

Anastasio añadió: “No alcanza con los discursos, hay que enseñar con el ejemplo. La solidaridad verdadera es la que construye igualdad, respeto y justicia social”.

Lo que sigue

Esta movida solidaria tendrá un nuevo capítulo mañana, cuando el Eco Canje con juguetes se repita en plaza Yrigoyen (frente a los Tribunales de la Provincia) desde las 10 y hasta el mediodía; mientras que por la tarde el escenario cambiará a la plaza del barrio Los Plátanos. Será la última oportunidad para que vecinos y vecinas acerquen juguetes antes de que todos los donativos sean entregados a las familias de recolectores urbanos.

Ese mismo día, los juguetes reunidos durante toda la semana llegarán finalmente a destino. Pasarán de manos anónimas a otras que los esperan con ilusión, en una cadena silenciosa donde cada aporte cuenta. En ese recorrido, también viajarán las historias detrás de cada uno de ellos. Como los peluches guardados durante años o los juguetes comprados especialmente para esta oportunidad.

A ese recorrido solidario se sumará un cierre pensado especialmente para las infancias. Según explicó Julieta Migliavacca, secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de San Miguel de Tucumán, los chicos y chicas de las familias de recuperadores urbanos serán invitados al Campus Educativo Ambiental Yolanda Ortiz, donde el martes por la mañana se realizará el festejo de Reyes.

“Hasta ese día a la mañana también pueden llevar juguetes al campus”, indicó. Por la tarde, en tanto, habrá un festejo abierto a toda la comunidad, con cine, títeres y juegos, destinado a vecinos y vecinas de la capital. “Es una actividad abierta al público”, remarcó.

La funcionaria recordó que el año pasado ya se había realizado una celebración similar, con una gran respuesta. “Fue hermoso, por eso este año lo queríamos repetir”, contó. En esta edición, además, los disfraces y las actividades estarán a cargo del propio equipo de la Secretaría. “Los chicos del equipo están re motivados, organizaron juegos y una obra de títeres”, señaló Migliavacca.

Thiago y Delfina ya se habían ido cuando el stand empezó a desarmarse. El cielo ya se había cubierto completamente. Se fueron con sus plantitas en la mano, pequeñas y vivas.

Tal vez ellos aún no lo sepan, pero ayer no solo cambiaron residuos y juguetes por verde. También dejaron la certeza sembrada en plena peatonal de que ayudar puede ser simple, cotidiano y profundamente humano. Y que, a veces, los Reyes Magos llegan antes, caminan por el centro y tienen apenas ocho y 11 años.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios