Las claves de Ludovica Squirru para el nuevo año que comienza. Fuente: Ludovica Squirru vía Instagram
Los nuevos comienzos tienen ese sabor único que mezcla el miedo a lo desconocido con el entusiasmo de lo que puede suceder. El 17 de febrero de 2026 será el día en que el calendario lunar dé inicio al año del Caballo de Fuego, un signo cuyo vigor no lo deja quedarse quieto, poseedor de una intensidad que lo hace “indomable” y que la astróloga Ludovica Squirru advierte que marcará un punto de inflexión en las vidas.
La pitonisa y autora del Horóscopo 2026: Caballo de Fuego advirtió que el año 4724 del calendario lunar estará marcado por la intensidad de la energía Yang, propia de un animal capaz de avanzar con paso, a veces, demasiado acelerado e imprudente. Para Squirru, la supervivencia no depende de la suerte y propone tres ejes de acción a los cuales los signos deberán alinearse para atravesar este intenso período de “doble energía de fuego” sin ser arrasados.
Los ejes de acción del nuevo año
Según Squirru, el Caballo de Fuego es “creativo, noble y enérgico, pero también impredecible y temperamental”, con una energía que, si no se “autodomestica”, “puede arrasar con todo”. Para “cabalgar” esta energía sin quemarse, la astróloga advierte que habrá que alinearse en tres ejes fundamentales de acción. Estas son las claves para atravesar el año 4724 sin ser consumidos por las llamas del Caballo:
1. El templo personal: cuerpo, mente y espíritu
El primer eje se centra en la salud abordada de manera integral y holística. En un mundo donde la hostilidad diaria se vuelve un desafío constante, Ludovica sostiene que el fortalecimiento del bienestar propio es el único cimiento sólido para enfrentar la realidad. Este enfoque busca contrarrestar la tensión de las crisis cotidianas, proponiendo que el equilibrio interno sea el escudo contra el caos externo. No se trata solo de evitar la enfermedad, sino de cultivar una vitalidad que permita sostener el ritmo frenético que impondrá el animal de fuego.
2. El refugio en el "otro": espíritu comunitario
Aunque el Caballo de Fuego posee una energía que tiende al individualismo y al egoísmo, Squirru identifica una paradoja necesaria para este tiempo: el despertar de un espíritu altruista. La segunda estrategia de supervivencia radica en la búsqueda de contención afectiva en los círculos cercanos. Para la astróloga, el "costado luminoso" se encuentra en el interior del país, donde las redes de ayuda y la reinvención colectiva demuestran que compartir lo poco o mucho que se tiene es la clave para no sucumbir a la soledad del liderazgo impetuoso.
3. La brújula interna: desarrollar la intuición
Finalmente, la tercera clave apunta a construir un mecanismo de defensa mental frente a una realidad que la autora califica como "hiperrealista y de ciencia ficción". Ante un escenario propenso a las confusiones, Ludovica insiste en que la intuición será la herramienta de supervivencia por excelencia. En un 2026 cargado de trampas y estafas —tanto materiales como emocionales—, aprender a escuchar la voz interior será la única forma de discernir el camino correcto y no caer en los lazos de la impulsividad del Caballo.
De la suerte a la conciencia
Hacia el cierre de su pronóstico, Squirru advierte que el 2026 no será un año de privilegios ni de soluciones mágicas, sino de una profunda toma de conciencia. La energía "indomable" de este signo puede ser el motor de cambios positivos y transformaciones históricas, pero solo si se canaliza a través de la creatividad, la solidaridad y, sobre todo, el coraje de enfrentar lo que viene.
























