Tucumán Central define su pase a la final en Campo Quijano con la serie igualada y el objetivo en claro

El equipo de Villa Alem visitará a Boroquímica este domingo en un cruce decisivo, tras el empate de la ida y con la ilusión de meterse en el partido que definirá al campeón.

CONFIANZA EN JUEGO. Tucumán Central ultima detalles antes del viaje a Campo Quijano, con la ilusión intacta de dar el paso que lo acerque a la final. CONFIANZA EN JUEGO. Tucumán Central ultima detalles antes del viaje a Campo Quijano, con la ilusión intacta de dar el paso que lo acerque a la final. MATIAS VIEITO / LA GACETA
10 Enero 2026

Tucumán Central afrontará este domingo una de las paradas más exigentes de la temporada cuando visite a Club Atlético y Social Boroquímica en Campo Quijano, en un cruce que definirá el pase a la final Norte del Regional Amateur y que encuentra al conjunto tucumano en plena etapa de análisis, corrección y convicción. Tras el empate de la ida, la serie quedó completamente abierta y el margen de error se redujo al mínimo.

El partido, que se disputará desde las 17 en el estadio Enrique Durañona, aparece como una prueba tanto futbolística como mental. En la ida, Central se encontró con un rival que apostó a sostener el resultado y a explotar cada detalle, un escenario que dejó sensaciones encontradas en el plantel. “Sabíamos que era un rival que venía a tirarse atrás, a pegar y a sostener el resultado. Por suerte pudimos empatar”, explicó el arquero Daniel Moyano. El resultado se sintió como un baldazo de agua helada para el plantel, ya que buscaban afrontar la vuelta con ventaja en el marcador. “Para nosotros fue una derrota durísima; en lo moral y en lo psicológico lo sentimos como si hubiéramos perdido 70 a 0”, expresó.

Ese análisis crudo del primer partido marcó la semana de trabajo. El equipo de Villa Alem sabe que deberá ser más preciso, más atento y más firme en los detalles si quiere dar el paso decisivo. “La pelota parada fue algo que practicamos y corregimos durante toda la semana”, contó Moyano, quien además asumió con mucha autocrítica una de las jugadas clave de la serie. “Sentimos que yo podría haber salido en el gol de Boroquímica, eso también lo estuvimos trabajando”, reflexionó.

Además de los ajustes tácticos, el cuerpo técnico y los referentes del plantel hicieron hincapié en potenciar los puntos altos del equipo. El arquero destacó la jerarquía que aporta una de las piezas clave del plantel. “Diego ‘Cabezón’ Velárdez es un jugador que le da mucha jerarquía al equipo, es uno de los goleadores y propone un salto de calidad tremendo”, contó, al tiempo que lamentó la baja de Carlos Juárez, pero remarcó la confianza en quienes les toca ingresar. “Creemos que tanto el jugador que sale como el que entra cuentan con un nivel superlativo”, agregó, reforzando la idea de un grupo que se siente respaldado en todas sus líneas.

Fortaleza y confianza

En lo personal, Moyano también dejó en claro que la semana fue intensa puertas adentro, con foco en la mejora individual. “Estuve entrenando fuerte con el entrenador de arqueros toda la semana, remarcando errores”, explicó, en referencia al trabajo realizado junto a Bruno Vergara. Esa autocrítica convive con una motivación mayor, que excede el partido puntual. “La promesa es levantar el nivel, traer la copa y llevar la final a Tucumán para que nuestro equipo represente a la provincia”, narró.

En la misma sintonía, Patricio Krupoviesa, uno de los pilares en la defensa, coincide en los aspectos más allá de lo deportivo que envuelven al cruce. “Sería lindo que la provincia tenga un representante en la tercera categoría”, expresó, dejando en claro que Tucumán Central no solo juega una clasificación, sino también una bandera.

Desde lo colectivo, el plantel entiende que el partido se jugará en varios planos. “Va a ser un partido físico, de ida y vuelta. Ellos tienen jugadores jóvenes y fuertes, eso ya lo teníamos visto”, relató Krupoviesa. “Creo que en el segundo tiempo de la ida podríamos haber convertido algún gol más, pero no se dio. Ahora hay que mentalizarse en la cancha de ellos”, agregó.

El defensor también puso el foco en los aspectos a mejorar, a partir de lo que marcó el cuerpo técnico, encabezado por Walter Arrieta. “El DT nos remarcó que no hagamos faltas cerca del área, que terminemos la jugada rápido y que regresemos enseguida a defender, porque ellos buscan intercambiar golpe por golpe”, explicó. En ese sentido, el “Rojo” intentará imponer su identidad. “Lo mejor que tiene Tucumán Central es que juega en equipo. Nos defendemos y atacamos en equipo, y tenemos jugadores con experiencia en este tipo de partidos”, aseguró.

En lo anímico, el grupo asume el contexto como lo que es: la antesala de una final. Sin cábalas, el mensaje interno apunta a sostener la concentración y la ambición. “No hay promesas, la promesa es interna. Queremos levantar el nivel, ir a buscar la victoria y traer un buen resultado para los hinchas y para el futbolero tucumano”, narró Moyano. Krupoviesa coincidió en esa línea. “Yo trato de brindarme al máximo y exigir lo mismo a mis compañeros. Si damos el máximo, las cosas se pueden dar”, concluyó.

Con un solo cambio obligado por lesión, Velárdez por Juárez, Tucumán Central irá por el objetivo sabiendo que, si la igualdad persiste, la definición será desde el punto penal. Un escenario límite, acorde a una serie que se juega con la cabeza, el orden y la personalidad. El equipo de Villa Alem lo sabe, lo analizó y ahora buscará demostrarlo en la cancha. (Producción periodística: Francisco Iturri)

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