"Quiero jugar todo el año y estar a la altura": el presente de Luis Ingolotti en el arco de Atlético Tucumán
El arquero habló de su llegada, la competencia interna, el aprendizaje reciente y las sensaciones que le dejaron sus primeros días en el club, mientras empieza a afirmarse en una temporada que recien comienza.
BAJO LOS TRES PALOS. Luis Ingolotti sumó sus primeras exigencias con la camiseta de Atlético Tucumán durante la gira por Uruguay, en un arco que ya empezó a ponerlo a prueba. ./X @ATOficial
Luis Ingolotti empezó a conocer Atlético Tucumán desde el arco, un lugar que no admite distracciones. Un espacio donde todo se amplifica. Donde la pelota, el error, las atajadas y la mirada de la tribuna pesan lo mismo. Uruguay le puso ese marco y su palabra, ahora, encuentra otra dimensión.
El “Decano” volvió de la gira con sensaciones mezcladas, con buenas respuestas ofensivas, dudas defensivas y exigencias constantes para el arquero. Ingolotti estuvo ahí, atravesando sus primeros partidos con la camiseta celeste y blanca, acumulando experiencia, respuestas y aprendizajes, sin esconder nada.
Cuando habló con LA GACETA, ya se percibía esa energía. “La verdad que estoy muy bien y, sobre todo, muy contento de estar acá. Nos estamos preparando muy bien”, dijo.
Uruguay confirmó que el arco de Atlético es un espacio de trabajo permanente y, también, de responsabilidad.
La llegada de Ingolotti al club se dio en diciembre. “Cerca del 20 de diciembre surgió la posibilidad y yo lo que más quiero es jugar. Me contaron un poco cómo iba a ser la competencia y después la idea de Hugo Colace me gustó. Es una institución que supo tener muy buenos años y considero que este puede ser uno mejor”, expresó.
Jugar aparece como motor. Y no es casual. El último tiempo en Gimnasia lo había colocado en otro rol, más interno, más exigente desde lo mental. “Fue un año difícil que me ayudó a crecer desde lo psicológico hasta lo físico, porque estando afuera tuve que entrenar mucho más para estar preparado para la nueva oportunidad”, dijo.
Ese aprendizaje hoy se nota en la forma en la que se para. En cómo asume cada pelota y en cómo procesa cada acción. Para un arquero, la confianza es la base. “Lo más importante es sostenerla y que confíen en vos para poder rendir mejor”, sostuvo.
Uruguay le dio esa prueba y también le dejó errores, respuestas, atajadas que sostuvieron al equipo y jugadas que funcionaron como lección. Nada fuera de lo que construye a un arquero.
La competencia interna es parte de ese recorrido. Y él la asume desde el respeto. “Tenemos muy buena relación y entrenamos muy bien. Vamos a dar todo para ayudarnos y ayudar al equipo cuando se nos necesite”, expresó.
Antes de llegar, su mirada sobre Atlético estaba clara. “Desde afuera, siempre que jugás con Atlético sabés que vas a sufrir, que no le vas a poder ganar fácil. Y este año vamos a ir por eso y más”, dijo.
La frase conecta con lo que el equipo mostró en Uruguay: un Atlético incómodo, intenso, a veces desordenado, siempre competitivo.
El cambio de ciudad, de rutina, de entorno, también forma parte del proceso. Atlético hoy es su presente. Y su desafío. En lo personal, su objetivo no se disfraza. “Quiero jugar todo el año y poder estar a la altura de este club”, expresó.
Después amplió el horizonte. “Uno como jugador siempre sueña en lo máximo y está demostrado que se puede, así que vamos a ir por eso”, dijo. Ingolotti habló de ambición. De proyección. De confianza en lo que se puede construir.
Cuando se refiere al hincha, su tono cambia apenas. Se vuelve más personal. “Quiero que confíen en mí, porque estoy muy metido en poder cumplir los objetivos de este año y la responsabilidad y la perseverancia es algo que me caracteriza”, expresó.
Uruguay fue el primer filtro para todo eso. Para sus palabras, para su discurso, para su lugar en el equipo. El arco no perdona y tampoco regala. Ingolotti empezó a convivir con esa lógica desde el primer día. Atlético volvió de Uruguay con una idea que todavía busca ajuste. El volvió con un mapa más claro de lo que significa atajar en este equipo.






















