Le transfirieron U$S180.000 por error en su trabajo, renunció y la justicia determinó que no había delito

Un tribunal de Santiago desestimó la denuncia penal contra un operario que recibió por error 330 salarios y renunció sin devolver el dinero.

Le transfirieron U$S180.000 por error en su trabajo, renunció y la justicia determinó que no había delito Foto: ElNueve

Pedir que “caiga” una transferencia bancaria errónea se convirtió casi en un meme de las redes sociales. Y, aunque es poco frecuente, no es imposible que suceda. Eso quedó demostrado en Chile, cuando un trabajador recibió una suma de dinero enorme de forma inesperada. El remitente de la transferencia era, nada menos, que la empresa para la que trabajaba entonces.

La noticia se hizo viral en Chile y dio vuelta al mundo, sobre todo por el final feliz que tuvo para el trabajador. El empleado del Consorcio Industrial de Alimentos recibió un monto equivalente a, aproximadamente, 330 veces su salario. Lejos de devolver la transferencia, decidió quedársela y retirarse de su trabajo. Pero la historia no terminó allí.

Se quedó con los US$ 180.000 que le transfirió su empleador por error

El depósito se hizo en 2022 y en ese momento era un equivalente a 165 millones de pesos chilenos. La empresa envió el dinero, pero al cabo de unos días reconoció el error y solicitó al empleado que reintegrara el dinero enviado equívocamente. Aunque en principio el trabajador aceptó, luego de unos días dejó de concurrir a su lugar de trabajo.

El empleado terminó por presentar la renuncia al Consorcio Industrial de Alimentos al poco tiempo de haber recibido el dinero y no devolverlo. La compañía decidió denunciarlo penalmente por robo al considerar que su actitud estaba motivada por la mala fe. Es que, consciente de la equivocación, el trabajador se negó a reintegrar lo recibido y abandonó el puesto de trabajo poniendo fin a la relación laboral.

La Justicia determinó que el empleado no había cometido delito

En pocas palabras: la responsabilidad fue de quien se equivocó. Al menos así lo determinó la Justicia chilena, porque no dio lugar a la demanda de la empresa. Se argumentó que no había robo, porque el empleado no había actuado de mala fe, con premeditación, engaños, ni intención. De hecho, no se había enterado hasta que fue notificado por la propia empresa.

En septiembre de 2025, finalmente, el tribunal de Santiago de Chile resolvió desestimar la denuncia penal. El hecho, según concluyeron los jueces, no fue catalogado como robo, sino como “apropiación no autorizada”, una figura que no está penada por la ley chilena. El episodio se hizo viral en las redes sociales y, mientras algunos felicitaron al hombre, otros condenaron su actitud deshonesta.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios