Una bomba ciclónica amenaza la costa este de EE.UU Fuenet: CNN
Estados Unidos no tuvo tiempo de recuperarse de la tormenta y el frío brutal que azotó el fin de semana pasado, dejando víctimas fatales y cortes prolongados de electricidad. En medio de este brote gélido intenso, un poderoso fenómeno de baja presión amenaza el litoral oriental en el comienzo del sábado, generando una alta probabilidad de nieve y fuertes vientos, días después del sistema invernal que generó estragos en la misma área.
Esta bomba ciclónica se cierne sobre la costa este para el fin de semana, un evento que podría intensificarse con rapidez y dejar fuertes nevadas, vientos peligrosos e inundaciones costeras, en medio de un panorama desolador para los habitantes que apenas se recuperan del último temporal de temperaturas extremas.
¿Qué es una bomba ciclónica?
Este proceso es un sistema de tormentas que puede tomar severidad en poco tiempo. De acuerdo con el informe de CNN, el fenómeno puede provocar una caída de nieve equivalente a varios años en algunos sectores del sureste y traer ráfagas con fuerza de huracán, así como olas gigantes a las playas de la región este de EE.UU.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) describió a este proceso meteorológico como un "ciclón de latitudes medias que se intensifica rápidamente" por una brusca disminución de la presión atmosférica. Esto da lugar a lo que los expertos denominan un "ciclón bomba".
La tormenta, provocada por corrientes provenientes del noreste, se instalará desde las Carolinas hasta el septentrión del país. Mientras que la cantidad de nieve que caerá en el Atlántico Medio dependerá de la proximidad del disturbio a la costa, a medida que avanza hacia el norte durante el fin de semana.
La confianza en el pronóstico es elevada: se espera que la nieve y los vientos huracanados comiencen a golpear con fuerza durante el sábado. Ciudades como Raleigh y Roanoke podrían quedar bajo un manto de entre 15 y 30 centímetros de nieve. El riesgo no es solo la acumulación, sino que las ráfagas intensas podrían derribar líneas eléctricas, dejando a miles de usuarios a oscuras en medio de temperaturas que ya son peligrosamente bajas.
Incertidumbre en el corredor de la Interestatal 95
Hacia el norte, el panorama es más incierto pero igual de amenazante. En ciudades como Washington, Filadelfia y Nueva York, el impacto final dependerá de un leve "giro" en la trayectoria de la tormenta. Si el sistema se acerca apenas unos 150 kilómetros más a la costa, estas metrópolis enfrentarían una de las nevadas más severas de los últimos años.
Por ahora, Boston parece ser la ciudad con mayores probabilidades de recibir el impacto directo debido a su ubicación geográfica. De cualquier forma, el Centro de Predicciones de la NOAA advirtió que, incluso sin nieve, la zona sufrirá inundaciones costeras moderadas y una fuerte erosión en las playas debido al oleaje gigante.
Un saldo que no deja de crecer
Este nuevo fenómeno llega en el peor momento posible. Las autoridades ya han confirmado al menos 80 muertes relacionadas con la reciente ola de frío extremo. Entre las historias más desgarradoras se encuentra la de tres hermanos en Texas que perdieron la vida tras caer en un estanque congelado.
Mientras las cuadrillas de operarios trabajan a contrarreloj para restablecer la energía en el sur del país, la llegada de este "ciclón bomba" amenaza con sepultar los esfuerzos de recuperación y agravar una crisis humanitaria que ya se extiende por gran parte del territorio estadounidense.





















