Carta de lectores: esperando la vía libre

02 Febrero 2026

Hace más de tres meses se suspendieron los servicios de trenes de pasajeros de larga distancia del Ferrocarril Mitre, que cubre el trayecto Tucumán - Capital Federal, a causa del descarrilamiento de un tren de cargas en Santiago del Estero, el 15 de septiembre, por el mal estado de las vías y durmientes. La suspensión, anunciada en un principio como provisoria, fue realizada a pedido de la empresa concesionaria Nuevo Central Argentino (NCA). Había que inspeccionar la línea para evitar otros inconvenientes técnicos. Los argumentos esgrimidos carecen de sustento y no se condicen con la realidad. Los trabajos técnicos de reparación y poner en condiciones las vías para la libre circulación de trenes no pueden tardar tres meses, ni aún en el caso de daños de gran envergadura; en forma paralela se construye un desvío para evitar el resentimiento de otros servicios. Esos trabajos de emergencia siempre fueron ejecutados por los queridos y heroicos “catangos”, pertenecientes a las cuadrillas de vías y obras, capacitados para intervenir en accidentes y descarrilamientos, que actúan en forma denodada hasta dejar las vías expeditas para la libre circulación de los trenes. En los últimos tiempos de desató una campaña de desprestigio en contra de los servicios de trenes de pasajeros de larga distancia, al reducir las frecuencias a dos servicios por semana; aumentar la duración de los viajes a 32 horas, siendo que originariamente eran 19 horas. La suspensión de este servicio ferroviario ha cercenado uno de los derechos de los ciudadanos a elegir su modo de viajar; además este impedimento pone en desventaja a personas carentes de recursos para pagar pasajes de avión y de ómnibus. No es ajeno decir que la ciudadanía con sus aportes tributarios es copropietaria del patrimonio ferroviario, con sus ganancias y pérdidas. El Gobierno nacional tiene agendado privatizar el servicio de cargas del Ferrocarril Belgrano, pero no se habla de la reanudación de los trenes de pasajeros de larga distancia. El Ferrocarril Mitre moviliza un gran caudal de pasajeros de diferentes estratos sociales; desde San Miguel de Tucumán a la Capital Federal los trenes viajan completos. En el año 1993, el gobernador Ramón Ortega gestionó ante la Nación la continuidad del servicio de pasajeros. Previo a ello, el Consejo Federal de Inversiones contrató los servicios de la Consultora Ingeniero Reinaldo Román para que realice un estudio de factibilidad. De aquel entonces a la fecha fue sancionada la Ley 27.132/2015, titulada: “Política de reactivación de los ferrocarriles argentinos”, que incluía ferrocarriles de pasajeros y de cargas, renovación y mejoramiento de la infraestructura ferroviaria, incorporación de tecnologías y servicios y declaración de interés público nacional. A nivel mundial hay un auge ferroviario a favor de los usuarios de los trenes de pasajeros de larga distancia. Brasil y Canadá construirán ferrocarriles para hacer circular trenes a 350 km/h acortando los tiempos; también se tiene conocimiento sobre los ferrocarriles de Chile y México, en cuyos tendidos circulan trenes a 160 km/h. La República Argentina cuenta con todo un potencial para estar a la altura de las exigencias de los tiempos, poniendo en circulación trenes de alta velocidad, tal como lo fue en las décadas de 1960/1970/1980/1990. Nuestros legisladores de Tucumán ante el Congreso tienen la oportunidad de hacer oír sus voces.

Víctor Hugo Rossi
Ecuador 4.536 - S. M. de Tucumán

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