Dogos impuso su poder y Tarucas respondió con carácter en un cierre que dejó señales positivas
La franquicia del NOA cayó 26-21 en La Caldera del Parque ante Dogos XV, que marcó diferencias desde el juego de forwards y el contacto, pero encontró una reacción anímica y futbolística de Tarucas en el tramo final, transformando un desarrollo adverso en un cierre competitivo y con aprendizajes claros de cara al debut oficial.
CARÁCTER. Sobre el final, Mateo Pasquini anotó el tercer try de Tarucas para descontar y poner el marcador 26-19 en La Caldera del Parque. OSVALDO RIPOLL/LA GACETA.
Tarucas cerró su serie de amistosos frente a Dogos XV con una derrota ajustada por 26 a 21 en La Caldera del Parque, en un partido que dejó lecturas claras para ambos lados. Mientras la franquicia cordobesa volvió a exhibir su fortaleza en el juego de forwards y en el contacto, el equipo del NOA mostró carácter para reaccionar en el tramo final y transformar un desarrollo adverso en un cierre competitivo.
Desde el arranque, Dogos XV fue una aplanadora. Dominó las formaciones fijas, se impuso en las móviles y marcó diferencias notorias en el contacto físico. En ese contexto apareció la figura determinante del encuentro: Juan Greising. El hooker fue el principal verdugo de Tarucas, al punto de apoyar tres tries casi calcados, todos nacidos desde el poder del pack cordobés.
El primer golpe llegó tras un line bien ejecutado. Dogos capturó la pelota y armó un maul largo, de esos que desgastan tanto en lo físico como en lo anímico. Greising se puso al frente de la formación y, luego de varios segundos de empuje sostenido, terminó apoyando el primer try de la noche. Julián Hernández estuvo fino con el pie y estiró la ventaja al 7-0. La paridad, si alguna vez existió, duró apenas unos minutos.
El segundo try de los visitantes volvió a tener como punto de partida el line, esta vez desde la banda izquierda. La pelota salió limpia y apareció una buena combinación entre Mateo Soler y Agustín De Vertiz, que culminó con la conquista del back cordobés para el 12-0. Hernández no pudo convertir, pero el dominio seguía siendo claro y Dogos se mostraba cómodo en el desarrollo.
Tarucas encontró aire a partir de una acción individual que rompió con la lógica del partido. Pedro Coll tomó la pelota cerca de la mitad de la cancha y metió una corrida impresionante, apoyada en su velocidad y potencia. Superó varios tackles y llegó al ingoal para descontar. Máximo “Machi” Ledesma sumó la conversión y el marcador quedó 12-7, dando la sensación de que el local podía volver a meterse en partido.
Sin embargo, Dogos respondió de inmediato con la fórmula que mejor le funcionó durante toda la noche: line, captura limpia, armado de maul y conducción de Greising hasta el ingoal. El hooker apoyó su segundo try personal y, con la conversión de Hernández, el resultado se estiró a 19-7 antes del cierre del primer tiempo.
El complemento no modificó demasiado el desarrollo en su inicio. El conjunto cordobés volvió a castigar con el juego de forwards y encontró su cuarto try de manera similar, aunque esta vez buscando como opción principal a Aitor Bildosola. La pelota volvió a quedar en manos de Greising, que se impuso otra vez en el contacto y completó su triplete. Hernández acertó a los palos y Dogos se escapó 26-7, sacando una diferencia que parecía decisiva.
Con el resultado prácticamente definido, Tarucas mostró una reacción que dejó sensaciones positivas. Ignacio Cerrutti tomó el control del juego y empezó a manejar mejor los tiempos. Primero lanzó un kick preciso que encontró bien ubicado a Simón Pfister, quien apoyó el try para el 26-12. Luego, Cerrutti convirtió y dejó el tanteador 26-14.
El envión anímico se hizo sentir. Minutos más tarde, Mateo Pasquini protagonizó una gran jugada por la línea de touch, ganó metros con decisión y apoyó un nuevo try que acercó aún más al equipo del NOA. Cerrutti volvió a sumar con el pie y selló el 26-21 definitivo, que le dio otro tono al cierre del encuentro.
En la cronología final quedaron reflejadas las dos caras del partido: el dominio físico y estructural de Dogos, con Greising como estandarte, y la capacidad de Tarucas para no bajar los brazos y competir hasta el último minuto. Más allá del resultado, el amistoso dejó aprendizajes claros para la franquicia tucumana, que sabe que deberá ajustar la defensa del maul y el contacto, pero también confirmó que tiene herramientas y carácter para reaccionar incluso en los momentos más adversos.





















