Cadillac presentó su auto de Fórmula 1 en el Super Bowl LX y un famoso director de cine lo denunció por plagio
Una nueva jugada mediática de la marca estadounidense generó un cruce legal con Michael Bay, quien asegura que la campaña audiovisual estrenada durante el evento más visto de la TV estadounidense se basa en ideas que él desarrolló previamente
PRESENTACIÓN. El monoplaza de Cadillac se mostró en pleno entretiempo del Super Bowl.
La apuesta era impactar en el evento deportivo más visto de Estados Unidos. Sin embargo, el estreno del proyecto de Cadillac F1 Team en la Fórmula 1 terminó envuelto en un conflicto judicial inesperado. Mientras millones seguían la definición del Super Bowl LX, el director de cine Michael Bay presentó una denuncia por presunto plagio contra la compañía.
La marca de General Motors había elegido el entretiempo de la final de la NFL para mostrar por primera vez el diseño de su monoplaza. El comercial, pensado como una declaración de identidad rumbo al ingreso oficial a la categoría en 2026, exhibió un auto dividido en dos mitades, negra y blanca, con una narrativa visual que mezcló épica, precisión técnica y una cuenta regresiva que remitió a los lanzamientos espaciales.
Pero en paralelo a la transmisión se activó el frente legal. Bay, realizador de la saga Transformers, sostuvo que la pieza utilizó recursos que forman parte de su sello cinematográfico. Según trascendió, el cineasta había mantenido reuniones preliminares para dirigir el anuncio, aunque el vínculo se interrumpió cuando la empresa consideró que no podía ajustarse a los tiempos de producción. Para el director, aun sin su participación, la idea original fue utilizada.
Desde Cadillac rechazaron de inmediato la acusación. Definieron la demanda como una maniobra sin sustento y remarcaron que el aviso fue conducido finalmente por Sam Piling, con música del compositor Max Richter. La compañía defendió que el enfoque creativo buscó resaltar la ingeniería estadounidense con una mirada propia.
El spot mostró al vehículo detenido en el desierto y, al ponerse en marcha, una llamarada detrás evocó la salida de un transbordador. “La misión comienza”, cerró el video, que rápidamente se replicó en redes sociales junto a imágenes difundidas desde Times Square.
Puertas adentro, el lanzamiento tuvo tono histórico. Dan Towriss, CEO del equipo, explicó que la decoración refleja la identidad de la estructura que se prepara para desembarcar en la Máxima. En la misma línea, el presidente de GM, Mark Reuss, habló de un recorrido iniciado años atrás para construir una escudería capaz de representar innovación y orgullo nacional. El director deportivo, Graeme Lowdon, subrayó la ambición de presentarse ante el mundo en un escenario inédito para la categoría.
Más allá del efecto mediático, la polémica ya instaló otra carrera, esta vez fuera de la pista. El anuncio salió al aire, pero el reclamo de Bay, que incluiría una compensación millonaria, seguirá su curso en los tribunales.





















