Atención Tucumán Central: así está el campo de juego del estadio de la Liga Catamarqueña
Con intensa actividad durante todo el año, el estadio de la Liga Catamarqueña llega al duelo entre el "Rojo" y General Paz Juniors con un campo en un 70% de su potencial. Cortes, riegos y retoques de último momento para que la final por el ascenso al Federal A se dispute en las mejores condiciones posibles.
ÚLTIMA PRÁCTICA. Durante la tarde, el plantel de Tucumán Central entrenó en el estadio de la Liga Catamarqueña.
En la previa de la final por el ascenso al Federal A entre Tucumán Central y General Paz Juniors, el estadio de la Liga Catamarqueña se convirtió en el centro de una tarea silenciosa pero fundamental: el cuidado del campo de juego. Detrás del césped que luce verde y prolijo hay un trabajo constante que, en una plaza con intensa actividad, exige planificación y esfuerzo diario.
Walter Picón, canchero del estadio, explicó cómo se llega a este partido decisivo con un terreno que, pese al desgaste, responde a las exigencias. “Por lo general se juega liga local y hay mucha actividad. Muchas veces tenemos partidos viernes, sábado y domingo, con doble jornada”, detalló. Ese ritmo obliga a redoblar esfuerzos. “Con el trabajo de los chicos, tratamos de hacer los cortes y los riegos necesarios para mantener el campo medianamente en condiciones”, agregó.
La última semana no fue la excepción. Además de la programación habitual, hubo encuentros de categorías formativas, lo que implicó un trabajo en doble turno y un lógico desgaste. “Tuvimos mejores momentos con la cancha, pero hoy estamos en un 70% de lo que podría llegar a estar. Todo eso fue porque en las últimas semanas, la Quinta y la Séptima de River entrenaron en el estadio y lo desgastaron”, reconoció Picón con honestidad. Aun así, el objetivo es que el escenario esté a la altura de una final que definirá un ascenso.
Para sostener el césped en buenas condiciones, el equipo de mantenimiento respeta una rutina estricta. “Se tienen que respetar los tres cortes por semana para evitar que la planta crezca para arriba y sí vaya arraigándose”, explicó. En las horas previas al partido se realizará un nuevo corte para emparejar la superficie y darle mayor uniformidad. También se aplicará un producto específico para intensificar el color y mejorar la presentación visual del campo.
El marcado de la cancha se hará en la mañana previa al encuentro. “Hoy estamos esperando porque la gente está haciendo trabajos regenerativos, así que mañana temprano vamos a hacer el marcado”, comentó Picón, atento a cada detalle.
Más allá del resultado, la final encontrará un campo cuidado con dedicación, en medio de un calendario exigente. Tras el partido, se proyecta un período de descanso de 10 a 15 días para realizar trasplantes en sectores puntuales y encarar retoques más profundos. Por ahora, la prioridad es que la pelota ruede en un césped firme y lo más parejo posible, a la altura de una cita que puede quedar en la historia.




















