Flor Jazmín Peña
Con una impronta claramente inspirada en los años 70, la casa de Flor Jazmín Peña combina color, formas geométricas y piezas icónicas que evocan el movimiento mid century modern. Al mostrar los avances del espacio, ella misma aclaró que el proceso resultó tan importante como el resultado final, alejándose de lo neutro y el minimalismo tradicional para apostar por el riesgo decorativo.
El punto de partida surgió de una profunda reflexión personal tras observar su departamento gris y abandonado. Al sentirlo como un espejo de su propio estado, se cuestionó el sentido de trabajar tanto si no lograba disfrutar de su recompensa económica, transformando esa crisis en el motor principal para renovar su hogar.
La casa de Flor Jazmín Peña
La decoración setentosa en el living de Flor Jazmín Peña
El protagonista indiscutido del ambiente es el sofá naranja de líneas rectas, cuya estructura aporta un carácter único al espacio. A sus pies, una alfombra geométrica en blanco y negro refuerza el espíritu setentoso mediante un diseño óptico espiralado de alto contraste, “Vi una foto en Pinterest y pedí que me hicieran el mismo modelo. Realmente es una alfombra sexy”, según contó Flor, la pieza surgió de una referencia en Pinterest y su confección a medida terminó de definir la estética vibrante del living, logrando un juego visual entre planos gráficos y color pleno.
La casa de Flor Jazmín Peña
En el sector del comedor, el guiño a la década del 70 se manifiesta a través de las sillas modelo cantilever, de estructura tubular cromada y tapizado en tono manteca. Este diseño, originado en las vanguardias europeas y consolidado tras la Segunda Guerra Mundial, redefinió el mobiliario moderno mediante la producción industrial de acero. El brillo del cromado contrasta con la calidez del piso de madera, logrando un equilibrio preciso entre la herencia histórica y la estética contemporánea.
Otro punto fuerte de la vivienda es el rack verde pastel que sostiene la televisión, cuyos frentes curvos remiten a las composiciones geométricas de la Bauhaus. Este legado racionalista influyó directamente en el estilo mid century modern que hoy reaparece en el hogar de la bailarina. La mesa redonda blanca y la lámpara esférica refuerzan dicha herencia funcional, mientras que un sillón azul profundo suma un bloque de color adicional a la paleta, evidenciando un proceso de armado por etapas.
la casa de Flor Jazmín Peña
La casa de Flor Jazmín evita pasar desapercibida gracias a una identidad donde el color manda y el diseño retro se reinterpreta sin nostalgia. Entre cromados, geometrías y referencias históricas que se expandieron globalmente a mediados del siglo XX, el living se transformó en el corazón del hogar. El resultado final constituye un espacio lleno de carácter que celebra el pasado desde una mirada actual y llena de vida.



















