Milei atacó al dueño de Fate y el Gobierno denuncia una “medida política” detrás del cierre

El mandatario utilizó sus redes sociales para cuestionar con dureza a la compañía propiedad de la familia Madanes Quintanilla.

Javier Milei y Javier Madanes Quintanilla Javier Milei y Javier Madanes Quintanilla
Hace 1 Hs

El presidente Javier Milei volvió a confrontar con un empresario de peso. Esta vez, el blanco fue el dueño de Fate, tras el anuncio de cierre intempestivo de la histórica fábrica de neumáticos. En la Casa Rosada aseguran que la decisión no fue solo económica: interpretan que tuvo una clara intencionalidad política.

Antes de viajar a los Estados Unidos para iniciar una gira oficial, el mandatario utilizó sus redes sociales para cuestionar con dureza a la compañía propiedad de la familia Madanes Quintanilla. En línea con el estilo que ya había mostrado en su cruce con Paolo Rocca, Milei apeló al sarcasmo y publicó un mensaje donde redefinió las siglas de Fate como “Fábrica Argentina de Tarifas Exageradas”.

El enojo de Milei por el cierre de Fate

El conflicto escaló luego de que la empresa comunicara el cierre definitivo de su planta y el despido de 920 trabajadores. Según fuentes oficiales, el Gobierno fue notificado apenas cinco minutos antes del anuncio público.

En Balcarce 50 sostienen que el Presidente está “sumamente molesto” con el empresario Javier Madanes Quintanilla, también dueño de Aluar, por considerar que se trató de un desplante institucional.

Como respuesta inmediata, la Secretaría de Trabajo dictó la conciliación obligatoria por 15 días, lo que retrotrae los despidos y obliga a la empresa a mantener el pago de salarios hasta marzo, al menos mientras dure la instancia administrativa.

Desde el entorno presidencial argumentan que, de haber existido un aviso previo, se podrían haber evitado las tomas y protestas que se generaron en la planta ubicada en Virreyes.

Para el Gobierno, hubo intencionalidad política

En la Casa Rosada interpretan que el cierre no fue casual. Señalan que ocurrió tras un fin de semana largo y en la previa del debate por la nueva reforma laboral en el Congreso, además de la convocatoria a un paro nacional impulsado por la CGT.

En ese contexto, la planta de Fate se transformó rápidamente en punto de concentración de gremios combativos, que anunciaron que el establecimiento será “una sede de lucha en defensa de los derechos laborales”.

Fuentes oficiales sostienen que los tiempos elegidos por la compañía buscaron “embarrar la cancha” en medio de la discusión legislativa. Incluso advierten que el Ejecutivo no permitirá el cierre definitivo mientras el escenario político continúe en tensión.

El antecedente del “efecto Paolo Rocca”

La embestida contra Fate recuerda el enfrentamiento previo con Paolo Rocca, titular del Grupo Techint, a quien Milei había cuestionado públicamente tras perder una licitación de oleoductos frente a un grupo extranjero.

En ambos casos, el Presidente apuntó contra empresarios que, según su visión, fueron beneficiados durante años por políticas de proteccionismo y ahora critican el nuevo rumbo económico.

El video compartido por Milei refuerza esa narrativa: acusa a ciertas compañías de haber sostenido precios elevados en el mercado interno gracias a barreras comerciales que limitaban la competencia.

El impacto económico y el riesgo de efecto dominó

Más allá del cruce político, el cierre de Fate implica el fin de 80 años de historia industrial y abre interrogantes sobre el futuro del sector neumático argentino.

En el Gobierno temen un “efecto dominó”: si la planta de San Fernando deja de operar definitivamente, otros fabricantes locales podrían evaluar medidas similares ante la apertura de importaciones, la conflictividad sindical y la presión impositiva.

Desde la empresa, en tanto, justifican la decisión en la pérdida de competitividad frente a productos importados, el alto costo laboral y la caída de ventas.

Milei vs. empresarios: una nueva etapa de tensión

El enfrentamiento con el dueño de Fate confirma una dinámica creciente en la gestión libertaria: la confrontación directa con sectores empresarios que cuestionan el rumbo económico.

Mientras el Ejecutivo avanza con su reforma laboral y su agenda de desregulación, el conflicto con Fate se convirtió en un símbolo político. Para el Gobierno, no se trata solo de una crisis empresarial, sino de una pulseada de poder en medio de un debate estructural sobre el modelo productivo argentino.

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