PASADOS POR AGUA. No te olvides el paraguas porque se esperan lluvias durante la tarde y la noche del jueves. LA GACETA/FOTO DE MATÍAS VIEITO
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) elevó a naranja el nivel de alerta para la provincia de Tucumán ante la llegada de un frente de tormentas fuertes, advirtiendo que algunas de ellas podrían alcanzar características severas.
El pronóstico oficial detalla un escenario de marcada inestabilidad que requiere extrema precaución por parte de la población.
Se esperan vientos intensos en toda el área de cobertura, con ráfagas que podrían superar los 90 kilómetros por hora. Sin embargo, el mayor riesgo radica en la abundante caída de agua en cortos períodos de tiempo: las estimaciones del SMN prevén valores de precipitación acumulada de entre 60 y 100 milímetros, cifras que incluso pueden ser superadas de forma localizada.
Además, este violento fenómeno climático podrá estar acompañado por caída de granizo y una intensa actividad eléctrica.
La advertencia del organismo nacional y el posterior temporal marcaron un quiebre abrupto en las condiciones climáticas de la jornada. El viento y el marcado descenso de la temperatura comenzaron a hacerse sentir minutos antes de las 15.
Hasta el momento de la irrupción del frente de tormenta, la provincia atravesaba una jornada agobiante e insoportable. Los termómetros habían alcanzado los 30 grados de temperatura, pero el factor determinante fue la humedad, que trepó al 100% y generó un clima de pesadez extrema que finalmente fue barrido por las ráfagas.




















