Peñarol, entre la renovación y las dudas: el desafío que espera a Tarucas en Montevideo
El último campeón del Súper Rugby Américas llega con un plantel reconfigurado, bajas sensibles y señales de fragilidad en las formaciones fijas. El viernes 27 se medirá ante Tarucas en un cruce que promete marcar tendencias.
OBLIGADOS A LEVANTAR LA CABEZA. Peñarol comenzó el Súper Rugby Américas con una derrota frente a Capibaras. Prensa Peñarol.
Peñarol ya no es el mismo equipo que levantó el trofeo en 2025 tras vencer a Dogos en la final. El próximo rival de Tarucas en el Súper Rugby Américas, al que enfrentará el viernes 27 en Montevideo, atraviesa una etapa de transición marcada por la renovación del plantel, ajustes presupuestarios y una apuesta clara al desarrollo juvenil de cara al futuro del rugby uruguayo.
Debilidades
El debut frente a Capibaras, franquicia que hacía su estreno absoluto en el torneo, dejó señales que no pasaron inadvertidas. Lo primero que llamó la atención fue la pérdida de solidez en las formaciones fijas, uno de los grandes pilares del título conseguido el año pasado. Peñarol sufrió en el line, donde mostró descoordinaciones y dificultades en la obtención limpia de la pelota. En el scrum, directamente, fue superado por el pack de la franquicia del Litoral, que logró imponer condiciones y generar penales a favor.
Desde el inicio, además, el equipo uruguayo debió reacomodarse debido al golpe que sufrió el tucumano Agustín Iglesias lo que alteró la planificación original. A esa inestabilidad se sumaron errores no forzados que Capibaras capitalizó con eficacia quirúrgica. Sin necesidad de desplegar un volumen ofensivo abrumador, la nueva franquicia encontró grietas en la defensa aurinegra y lastimó en momentos clave.
En ese contexto, Tarucas puede encontrar oportunidades. La primera línea compuesta por Benjamín Garrido, Raúl Guraiib y Francisco Moreno mostró una fortaleza notable en el debut ante Selknam. El scrum funcionó con autoridad y el line fue una plataforma confiable para lanzar jugadas. De hecho, varios de los tries nacieron a partir de obtenciones claras en esa vía. Si Peñarol vuelve a exhibir fisuras en ese aspecto, el equipo tucumano podría inclinar el desarrollo desde el contacto y la presión sostenida.
No todo fueron sombras para el campeón vigente. Su principal fortaleza ante Capibaras estuvo en la búsqueda de metros a través de los forwards. Peñarol intentó avanzar con secuencias cortas, apoyándose en el trabajo de sus terceras líneas para ganar terreno y mantener la posesión. Esa identidad, basada en el desgaste y la ocupación territorial, sigue siendo una carta fuerte, especialmente en su casa.
Cambios
Comparado con el plantel que se consagró en 2025, el actual presenta una mezcla de continuidad y renovación. Permanecen referentes como Felipe Aliaga, Manuel Diana y Manuel Ardao, este último uno de los nombres a seguir en el torneo y MVP en la temporada 2022. A su lado emergen jugadores llamados a asumir un rol protagónico, como Juan Manuel Alonso, Joaquín Myszka e Ignacio Facciolo.
También llegaron refuerzos argentinos en puestos estratégicos: los pilares Jesús Porro (Maristas de Mendoza) y Agustín Iglesias (Lawn Tennis), el medioscrum Alejandro Molinas (CRAI de Santa Fe), el back Santiago Marolda (Newman) y el wing Tomás Baca Castex (Champagnat). Incorporaciones que buscan compensar la salida de piezas clave y aportar experiencia en sectores donde escaseaban opciones locales de peso.
Detrás de esta renovación hay razones estructurales. La Unión de Rugby del Uruguay necesita darles competencia a Los Teritos, que este año disputarán el Mundial tras la ampliación del torneo a 16 equipos. Sin competencias previas de alto nivel, el Súper Rugby aparece como el espacio ideal (y económicamente más viable) para otorgarles minutos. Además, 2026 es un año posterior a la clasificación mundialista y Australia 2027 aún queda lejos, por lo que varios jugadores experimentados decidieron, junto a la URU, tomarse un respiro por cuestiones laborales o académicas.
Baja sensible
En el capítulo de bajas, la más resonante es la del wing Andrés Vilaseca, mundialista en 2015, 2019 y 2023 con Los Teros. Según trascendió en Uruguay, su exclusión fue una decisión unilateral de la URU y se le comunicó oficialmente recién después de hacerse público el plantel, lo que generó sorpresa y malestar en el jugador y en el ambiente del rugby celeste. Más allá de la discusión deportiva, la falta de comunicación previa fue considerada un error significativo.
Otros referentes como Mateo Sanguinetti, Santiago Civetta, Santiago Álvarez, Felipe Etcheverry, Bautista Basso, Carlos Deus, Felipe Arcos Pérez y Juan Manuel Rodríguez acordaron tomarse un descanso por motivos personales, lo que explica la reconfiguración de la columna vertebral del equipo.
Con este panorama, el cruce del viernes 27 no será solo un partido más. Para Peñarol, será la oportunidad de demostrar que, pese a la transición, mantiene el ADN competitivo que lo llevó al título. Para Tarucas, una chance concreta de medir su fortaleza en las formaciones fijas y golpear donde el campeón mostró vulnerabilidad. En Montevideo, más que puntos, estarán en juego señales de rumbo.























