Luna Roja
Marzo inicia con un variedad de eventos celestes, que entre ellos, transformarán el satélite en la conocida Luna de Sangre. Durante la madrugada del 2 al 3 de marzo de 2026, el cielo ofrecerá este espectáculo visual en diversas regiones del planeta sin requerir el uso de telescopios ni filtros protectores. La fase de totalidad se extenderá por casi una hora, posicionando este fenómeno como uno de los hitos astronómicos más importantes del calendario actual.
Esta coloración rojiza ocurre debido a que la atmósfera terrestre desvía la luz solar hacia el interior de la sombra de nuestro planeta, filtrando los tonos azules y dejando pasar únicamente los rojos. Al ser un evento de larga duración, los observadores disfrutarán de una transición pausada y profunda del brillo lunar.
Dónde se verá el eclipse lunar total del 3 de marzo de 2026
La NASA compartió los datos sobre cuándo y cómo ver este eclpise que llegará a su punto máximo el 3 de marzo, la visibilidad dependerá de que sea de noche en cada región al momento del evento. En términos generales, el espectáculo podrá observarse completo en:
- Este de Asia
- Australia y Nueva Zelanda
- Gran parte del Océano Pacífico
- Oeste de América del Norte
- América Central
En sectores de Sudamérica y Asia Central la observación será parcial, mientras que en buena parte de Europa y África la visibilidad será limitada o prácticamente nula debido a que la Luna no estará sobre el horizonte durante las fases principales.
¿Qué es la Luna de Sangre y por qué tiene color rojo?
Un eclipse lunar total se manifiesta cuando el Sol, la Tierra y la Luna alcanzan una alineación prácticamente perfecta en el espacio. Durante este suceso, nuestro planeta se interpone directamente entre la estrella y su satélite natural, lo cual proyecta una sombra circular sobre la superficie de la Luna. Este bloqueo de la luz solar directa marca el inicio de una transformación visual que cautiva a los observadores terrestres por su precisión geométrica.
Al ingresar el satélite por completo en la zona más oscura de la sombra terrestre, denominada umbra, comienza la fase de mayor impacto visual. En lugar de quedar en absoluta oscuridad, la superficie lunar adquiere una tonalidad rojiza o anaranjada muy intensa debido a la interacción de la luz con los gases terrestres. La atmósfera de nuestro planeta actúa como un filtro que dispersa los tonos azulados y permite únicamente el paso de las ondas rojas, las cuales iluminan tenuemente el relieve del astro.



















