JUNTO AL GOBERNADOR. Los legisladores oficialistas elogiaron el discurso de Jaldo.
La invitación del gobernador Osvaldo Jaldo a debatir una reforma política generó un rápido eco de respaldo en las filas del oficialismo parlamentario.
El presidente del bloque Justicialista en la Legislatura, Roque Tobías Álvarez, valoró que el mandatario haya abordado un tema difícil fuera del protocolo estricto, dejando en claro que el Gobierno "está dispuesto a no rehuir ningún tipo de debate" y que, como respetuoso de las instituciones, acatará lo que la Cámara decida.
En la misma sintonía, el legislador Carlos Gómez destacó que la apertura del mandatario le quitó margen de crítica a la dirigencia opositora: "Dejó en claro el tema de la reforma donde no se opone. Tenemos un buen sistema electoral, representatividad democrática y es hora de que trabajemos por la sociedad", subrayó.
Lejos de mostrar inquietud ante un eventual cambio en las reglas de juego, los referentes territoriales del peronismo sacaron pecho por su estructura política y validaron el sistema actual. El intendente de Monteros, Francisco Serra (h), fue tajante al respecto: "Estamos dispuestos no tan solo a acatar lo que esta honorable Cámara disponga con el nuevo sistema electoral, sino que también estamos preparados para ganar con el sistema que la Legislatura disponga".
Esta postura desafiante fue compartida por la intendenta de Lules, Marta Albarracín, y el legislador Walter Herrera, quienes exigieron tratar el tema con madurez y sin descalificaciones hacia el régimen del acople. "El debate debe ser serio y sin oportunismos. No subestimemos a los tucumanos. Cambiar un instrumento no reemplaza la legitimidad que solo da el voto del pueblo. La transparencia se construye con madurez política, no con demonizaciones", sentenció Herrera, mientras que Albarracín recordó que los comicios desdoblados en Alberdi demostraron que la voluntad popular se impone más allá del método utilizado en el cuarto oscuro.
Más allá del plano estrictamente electoral, los dirigentes oficialistas aprovecharon para ponderar el balance de gestión de Jaldo en un contexto macroeconómico adverso. Serra destacó la contundencia de los datos estadísticos aportados, subrayando que la provincia debió hacerse cargo de obligaciones que la Casa Rosada dejó vacantes.
Este contrapunto federal fue profundizado por Herrera, quien remarcó la decisión política de sostener los servicios esenciales con recursos propios. "Ordenamos el Estado sin abandonar a nuestra gente. Mientras la Nación se retira de sus obligaciones y mantiene deudas millonarias con Tucumán, nosotros sostenemos salud, seguridad y obra pública", concluyó el parlamentario, reafirmando el modelo de una provincia integrada donde las obras llegan al interior para garantizar igualdad de oportunidades.






















