FOTO LA GACETA/OSVALDO RIPOLL
Luego de varias horas bajo alerta naranja, Tucumán amaneció este miércoles con nivel amarillo por tormentas, según el informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Aunque se trata de un descenso en la escala de advertencias, las condiciones meteorológicas siguen generando preocupación debido a las lluvias intensas que afectan a distintas zonas de la provincia.
El fuerte temporal registrado durante las últimas horas provocó diversas complicaciones: caminos anegados, crecida del caudal de ríos y barrios afectados por inundaciones en diferentes localidades.
Ante este panorama, la provincia permanece bajo alerta amarilla mientras se espera que las precipitaciones continúen durante las próximas horas, una situación que mantiene en alerta a las autoridades y a los vecinos de las áreas más comprometidas.
Según el pronóstico del SMN, para este miércoles se prevén tormentas fuertes durante la madrugada y la mañana. Hacia la tarde y la noche, en tanto, los fenómenos se presentarían de forma aislada. La temperatura mínima sería de 19°C y la máxima alcanzaría los 22°C.
Las condiciones inestables continuarían el jueves. Para esa jornada se espera una máxima de 26°C y tormentas a lo largo de todo el día, por lo que el mal tiempo persistiría en gran parte del territorio provincial.
Recién el viernes se registraría una mejora en el tiempo. El pronóstico anticipa cielo parcialmente nublado, con una temperatura mínima de 19°C y una máxima de 26°C, lo que marcaría un cambio en las condiciones climáticas tras varios días consecutivos de lluvias.
Qué significan los niveles de alerta
El Servicio Meteorológico Nacional utiliza un sistema de alertas de colores para advertir sobre la peligrosidad de los fenómenos meteorológicos.
El nivel amarillo indica posibles fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas.
El nivel naranja advierte sobre fenómenos meteorológicos peligrosos para la sociedad, la vida, los bienes y el medio ambiente.
El nivel más alto es el rojo, que se emite cuando se esperan fenómenos meteorológicos excepcionales con potencial de provocar emergencias o desastres, y en ese caso se recomienda seguir las instrucciones oficiales.




















