DECLARACIÓN. “No fue un delito, fue un error”, reconoció Adorni
En una entrevista televisiva, el Jefe de gabinete del Gobierno nacional, Manuel Adorni, enfrentó la controversia que generó la participación de su esposa, Bettina Angeletti, en la comitiva oficial de la “Argentina Week” en Estados Unidos. Con un tono que osciló entre la autocrítica y la denuncia de una persecución política, el funcionario buscó cerrar el flanco ético que se abrió sobre la administración libertaria.
Adorni fue tajante al calificar la presencia de su mujer en la delegación presidencial. Si bien aclaró que la invitación provino de Presidencia, admitió que no midió las consecuencias de aceptarla: “No advertí el error que iba a cometer. Fue una pésima decisión”, confesó. No obstante, se esmeró en diferenciar la falta ética de una irregularidad legal, insistiendo en que la situación “no fue un delito, fue un error” humano.
Para blindar la narrativa de austeridad que pregona el gobierno de Javier Milei, el jefe de los ministros aseguró que la presencia de Angeletti “no generó ni un dólar de gasto para el Estado”. Según su visión, la administración actual mantiene una “vara altísima” en el manejo de fondos públicos, presentándola como la gestión “más austera de la historia”.
Fuego amigo
Adorni se refirió a la filtración de un video donde se lo ve junto a su familia subiendo a un avión privado hacia Punta del Este en febrero pasado. El funcionario calificó de “macabro” el uso de imágenes de sus hijos y denunció que el video fue capturado desde “dentro” del aeropuerto.
Ante la consulta sobre si la filtración provenía del entorno del asesor Santiago Caputo, Adorni evitó dar nombres propios pero sugirió que el material fue “guardado” durante un mes con fines específicos. Respecto al costo de dicho vuelo (sería de unos US$4.000), sostuvo que se trató de “dinero familiar gastado en vacaciones” y que no tiene “nada que ocultar” sobre su patrimonio.





















