ESPECTACULAR. El Circo Ánima trae su último espectáculo “Abre tus alas”.
El circo ha cambiado en las últimas décadas. Ya no hay animales ni una sucesión de números sueltos, sino que la puesta contemporánea apunta a deslumbrarse con las destrezas físicas de los artistas que ocupan la pista, mientras que se cuenta una única historia en diferentes episodios, como soporte argumental. Sobre esa idea, el Circo Ánima de Flavio Mendoza abre su ciclo de funciones en el predio de Catamarca y avenida Sarmiento con su espectáculo “Abre tus alas”, anunciado como una experiencia inmersiva para que los espectadores sean parte activa.
El argumento gira alrededor de tres cazadores de tormentas que invitan al público a ser parte de sus aventuras, luego de que una voz en off los convoca a conocer y capturar las fuerzas inclementes de la naturaleza. “Durante casi dos horas toda la sala sentirá el viento en su rostro, el frío envolvente y el agua que los refrescará, poniendo en alerta los sentidos”, se anticipa desde la producción.
La puesta reúne a 35 artistas en escena, para abarcar las distintas disciplinas circenses contemporáneas (el elenco está conformado por argentinos, franceses, chilenos y mexicanos), junto con números de música y coreografías originales, varias escenografías y un soporte tecnológico de última generación, con sonido, proyecciones y efectos visuales nunca antes vistos. La idea se despliega con recursos de alto impacto y estímulos sensoriales que no dejarán a nadie sin ser parte del relato, que se alimenta de elementos del cine y del teatro en su desarrollo artístico.
Buscar la libertad
“Se invita a todos a soltar lo que pesa y dejar que los vendavales se lleven lo que hace daño. ¡Es hora de abrir las alas y buscar la libertad!”, se destaca como propuesta de fondo.
El Circo Ánima tiene casi ocho años de existencia, desde que Mendoza lo creó a partir de su experiencia familiar en esa disciplina (su madre Zulma, tucumana, era acróbata) sumando sus propios diseños espectaculares surgidos de la saga “Stravaganza”.
La idea que inspira la gira nacional es que cada función tenga siempre el mismo despliegue, lo que obliga a trasladar el equipamiento y el grupo artístico en unos 40 camiones. La carpa que aloja el show es de fabricación italiana; tiene un diámetro de 46 metros y una superficie de 1,661 metros cuadrados que permite recibir a 1.600 personas sentadas, con un sector vip con asientos de cuero. El escenario dispone de una pasarela giratoria y una plataforma hidráulica que se eleva, se pone en vertical y puede girar, según los requerimientos de la puesta dramática.























