"Nunca me lo imaginé": el emotivo gesto de Sand en la Copa Argentina con un pequeño hincha de San Martín
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Tras avanzar en la Copa Argentina en Córdoba, el arquero de San Martín, Darío Sand, regaló su short a un hincha de 10 años para agradecer el apoyo de la afición tras el partido.
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El gesto sucedió al finalizar el encuentro, cuando el plantel repartió indumentaria. El pequeño Jonás viajó junto a su familia realizando un gran esfuerzo económico y logístico.
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Este regalo será enmarcado como un símbolo de identidad y pertenencia. El evento resalta la relevancia de los gestos humanos que fortalecen el vínculo entre los ídolos y su público.
GRAN MOMENTO. Darío Sand le regaló su short al pequeño Jonás. Foto de Gonzalo Cabrera Terrazas.
Después de la clasificación, cuando la tensión había quedado atrás y el plantel empezaba a agradecer el acompañamiento de sus fieles, San Martín regaló una de esas escenas que explican por qué el fútbol también vive en los detalles. Varios jugadores se acercaron tanto a la popular como al sector de plateas ocupado por los hinchas “santos” y comenzaron a arrojar parte de su indumentaria como muestra de gratitud por el esfuerzo del viaje.
En medio de esa postal apareció una historia íntima y conmovedora: la de Jonás, un chico de 10 años que había viajado junto a su familia para alentar a San Martín y terminó regresando con un tesoro inesperado.
Mientras desde la platea pedían una prenda, Darío Sand miró hacia ese sector, se sacó el short y lo arrojó. La ropa cayó justo donde estaba el pequeño, que logró agarrarla y quedó desbordado por la emoción. “Nunca me imaginé que me iba a tirar el pantalón, estoy muy contento”, contó Jonás en diálogo con LA GACETA, todavía con la sorpresa fresca. En ese sentido, al ser consultado qué destino tendría ese regalo, dejó en claro que no es una prenda más. “No lo voy a usar para jugar. Lo voy a guardar en un cuadro”, dijo, orgulloso, como si ya supiera que acababa de quedarse con un recuerdo para toda la vida.
Su papá, Luis López Mendoza, también vivió el momento como una recompensa. “Justo cayó el short para mi hijo. Contento por el sacrificio, desde bebé que viene”, relató Luis, que no paraba de repetir “guárdalo, guárdalo, así no te lo quitan”.
Para él, el gesto que tuvo el arquero tiene un significado más profundo que el simple obsequio de una ropa de juego. “Creo que es una caricia para él, que es niño y todavía tiene esa inocencia que por ahí los grandes ya la perdemos”, expresó.
Detrás de ese instante hubo mucho más que fortuna. Hubo horas de viaje, gasto económico, trabajo acomodado como se podía y también la rutina escolar del día siguiente. “El premio a las largas horas de viaje, al gasto económico, más el trabajo, el colegio… Pero bueno, San Martín siempre está por sobre todas las cosas”, resumió López Mendoza, que hasta se permitió leer la escena desde otro lugar. “Son cosas de Dios, son cosas de Dios; el destino, hermano”, dijo casi al borde de las lágrimas.
El short del arquero irá directo a un cuadro
Jonás, mientras tanto, sonreía abrazado al short. En su escuela, según contó, “casi todos son de Atlético”. Pero esta vez eso importaba poco.
El niño volverá a casa con algo que ninguna cargada podía tocar: una historia propia con San Martín. Un recuerdo ganado en la ruta, en la tribuna y en esa noche en la que un gesto terminó valiendo tanto o más que el resultado y la clasificación del equipo. Para él y su familia, ese short fue una caricia al alma.























