"Mi cabeza está complicadita": las confesiones de Figueroa a sus amigos antes del crimen de su mujer en el country

  • José Figueroa confesó un colapso emocional a sus amigos antes de asesinar a su esposa en un country de Salta, según revelaron testimonios clave en la investigación judicial.
  • Los allegados describieron un escenario de angustia creciente y desequilibrio mental previo al ataque. La causa sumó pruebas sobre el estado psicológico del acusado y su entorno.
  • Estos testimonios son determinantes para establecer la premeditación o imputabilidad de Figueroa, lo cual definirá la condena en este femicidio de alto impacto en la región.

José Figueroa después del crimen José Figueroa después del crimen
Santiago Mendieta
Por Santiago Mendieta 10 Abril 2026

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El juicio por el asesinato de Mercedes Kvedaras sumó piezas clave con las declaraciones de Andrés Cuneo y Francisco Vázquez, dos de los amigos más cercanos de José Figueroa. Ambos testigos, vinculados al imputado desde los 15 años, ofrecieron una mirada íntima sobre el estado mental de Figueroa antes del crimen, describiendo a un hombre "quebrado" por una separación definitiva que, según relataron, ya había tenido un turbulento antecedente años atrás.

El almuerzo del miércoles: "Estaba muy mal"

El miércoles previo al viernes del crimen, Figueroa se reunió a almorzar con Vázquez y Cuneo. Durante ese encuentro, el imputado les confesó que la decisión de separarse era final. Según el relato de Vázquez, Figueroa se mostró "muy angustiado" y les comentó que incluso ya había ido a ver una casa en San Lorenzo Chico para mudarse.

Cuneo, por su parte, reforzó esta imagen de fragilidad: "José estaba muy triste, muy quebrado... se lo veía muy mal". Ante esta situación, sus amigos intentaron aconsejarlo, sugiriéndole que, en lugar de comprar una propiedad de inmediato, alquilara algo para transitar el proceso de separación con más calma.

"Ataques de no sé qué": El jueves de insomnio

La tensión aumentó el jueves 3 de agosto. Francisco Vázquez relató que recibió un mensaje de Figueroa temprano ese día: "Hola Franky querido... pasé una noche súper mala, la verdad que estaba complicadita mi cabeza. Estoy bien complicado amigo. Estoy con ataques de no sé qué ya".

Esa misma mañana, Figueroa visitó a Vázquez en su local comercial con un pedido puntual: una pastilla de melatonina para poder dormir. En esa charla, el imputado le aseguró que la noche anterior había hablado con Mercedes en "muy buenos términos" y con "mucho amor", ratificando la decisión de separarse.

Irónicamente, ese mismo jueves a las 13:40, la propia Mercedes le escribió a Vázquez para agradecerle el apoyo que le estaban brindando a su marido: "Gracias amigo querido por este apoyo, le estás haciendo súper bien, te necesita un montón". Vázquez le respondió tratando de llevar calma: "Para eso estamos los amigos. Los quiero mucho a los dos y todo va a estar mejor".

Mi cabeza está complicadita: las confesiones de Figueroa a sus amigos antes del crimen de su mujer en el country

El antecedente de 2019

Un dato revelador surgió del testimonio de Andrés Cuneo, quien recordó una separación previa de la pareja en el año 2019. En aquella ocasión, Figueroa se presentó en su oficina muy afectado por un rumor de infidelidad de Mercedes con un profesor de gimnasia. Tras pasar una noche en la casa de Cuneo y una semana con su madre, la pareja se reconcilió, pero el episodio marcó un precedente de inestabilidad.

El viernes fatal: "No pude con esto"

El día del crimen, a las 8:50 AM, Cuneo recibió el mensaje que activó todas las alarmas: "Hola amigos, no pude con esto, perdón. Los quiero mucho". Al notar el tono "dramático" y escuchar que Figueroa lloraba en el audio, Cuneo y Vázquez comenzaron una búsqueda desesperada.

Tras intentar comunicarse con ambos sin éxito, se dirigieron al barrio El Tipal. Cuneo relató la extrañeza que sintió al llegar a la casa y ver a la empleada lavando platos "como si no hubiera pasado nada".

La búsqueda continuó por el Cerro Elefante y la quebrada de San Lorenzo hasta que, en el pórtico de El Tipal, escucharon por la radio policial el aviso de un homicidio. Cuneo describió la llegada a la escena del crimen como algo "tétrico... una película de terror", donde se encontró con la familia de Mercedes desconsolada antes de que la ambulancia se llevara a Figueroa, quien aún estaba con vida.

Retrato de la víctima

Al ser consultados sobre la personalidad de Mercedes Kvedaras, Vázquez la describió como una mujer "muy simple, muy alegre y muy frontal", señalando que siempre decía lo que pensaba "sin vueltas". Cuneo coincidió, definiéndola como una "muy buena persona, muy simpática y buena amiga".


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