Crimen en el country: polémica por un médico que cambió su versión y un perito sin habilitación

  • En el juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras en Salta, un médico de la defensa se retractó de la autopsia original mientras la fiscalía denunció a un perito por ejercicio ilegal.
  • El perito Dip cambió su versión inicial para avalar la tesis de un accidente fortuito. En paralelo, el criminalista Prueger fue acusado de actuar sin habilitación profesional local.
  • La desacreditación de peritos y el giro en los testimonios técnicos generan incertidumbre sobre la condena. El tribunal evalúa careos para resolver las contradicciones científicas.

El perito Pruger antes de la reconstrucción. FOTO LA GACETA El perito Pruger antes de la reconstrucción. FOTO LA GACETA
Santiago Mendieta
Por Santiago Mendieta 13 Abril 2026

Escuchar nota

Tu navegador no soporta HTML5 audio

La sala de grandes juicios del Poder Judicial de Salta quedó sumida en una penumbra técnica durante la jornada de ayer. El imputado, José Eduardo Figueroa, no se encontraba en el recinto; su defensa había solicitado previamente su retiro para evitarle la confrontación directa con las imágenes de la autopsia que se proyectaron en las pantallas como sustento de las declaraciones. 

En ese escenario de cruda evidencia visual, el doctor Daniel Dip, perito médico de la defensa, tomó la palabra para ofrecer una interpretación de los hallazgos que busca dinamitar la hipótesis de la saña y el ataque planeado, inclinándose en cambio por un evento espontáneo con un desenlace accidental.

Retractación 

Aunque Dip firmó el informe de autopsia original que mencionaba "estrangulación manual", ante el tribunal aclaró que se trata de una "retratación" en cuanto a la especificidad del término. Explicó que la muerte fue producto de una "asfixia mecánica mixta", combinando maniobras de sofocación con un mecanismo de "latigazo". Según el médico, este punto fue debatido entre los tres peritos durante la autopsia, motivo por el cual se realizaron múltiples radiografías de la zona cervical. 

Tras la presentación de su hipótesis, el momento de mayor tensión se produjo durante el interrogatorio de la fiscalía, cuando se le cuestionó directamente sobre la validez de sus conclusiones previas. Al ser consultado sobre si se retractaba de haber firmado el informe de autopsia original y de los resultados allí volcados, el Dip respondió de manera afirmativa, asegurando que se retractaba de esos términos iniciales. En su declaración final, el perito fue tajante al manifestar que considera "creíble" la teoría del accidente planteada por José Figueroa, ratificando que, bajo su nueva interpretación, los hallazgos médicos se alinean con un evento fortuito y no con un ataque deliberado.

El "desnucamiento" y la reconstrucción en El Tipal

Dip aseguró que las lesiones de la víctima son plenamente compatibles con la reconstrucción del hecho realizada el pasado miércoles. Sostuvo que, mientras Figueroa sujetaba a la víctima del cuello (en una maniobra de "presa de brazo" o arm-lock), se produjo una caída donde la frente de la mujer impactó contra el borde de la bañera. Este impacto habría generado un movimiento del atlas sobre el axis (huesos del cuello), provocando un "desnucamiento" o muerte súbita neurológica.

Crimen en el country: polémica por un médico que cambió su versión y un perito sin habilitación

Fractura del hioides y ausencia de agonía

Sobre la ruptura del hueso hioides, el perito indicó que requiere una fuerza superior a los 30 kg, la cual no vendría de una simple presión manual, sino "del peso del victimario cayendo sobre la víctima" contra un punto fijo. Bajo esta teoría, Dip afirmó de manera contundente: "no se enteró que estaba muerta, no agonizó". La poca presencia de signos clásicos de una asfixia prolongada, como el hongo de espuma abundante o el edema cerebral, respaldarían que la muerte fue "repentina y abrupta".

El golpe del "rugbier" y la falta de sangre

Respecto al gran hematoma que la víctima presentaba en la zona del ojo y el pómulo izquierdo, Dip teorizó que fue causado por el impacto del hombro de Figueroa al lanzarse sobre ella para sujetarla. Señaló que este movimiento es "típico de alguien que jugaba al rugby".

Asimismo, cuestionó la versión de un ataque violento y prolongado difundida en algunos medios: "Si fuese como dicen los medios, debería haber sangre o salpicaduras", manifestó, señalando que la escasa sangre encontrada en la boca de la víctima indica que el sangrado cesó casi de inmediato debido a la muerte instantánea.

Conclusión sobre la intencionalidad

Finalmente, el médico forense opinó que la mecánica de las lesiones sugiere un hecho fortuito: "En mi opinión se trató de algo espontáneo, no me parece que haya sido planeado".

Concluyó que la versión de los hechos aportada por Figueroa es, desde el punto de vista médico-legal, "creíble" y "compatible" con los hallazgos en el cuerpo.

Tras la finalización del interrogatorio, en el que tanto la fiscalía como la querella buscaron desarticular las inconsistencias de su nuevo relato, la fiscal Sodero manifestó ante el tribunal la posibilidad de que el profesional sea convocado nuevamente. 

En este sentido, la representación del Ministerio Público Fiscal dejó abierta la puerta para una ampliación de su declaración o, incluso, para la realización de un careo técnico con los otros médicos legistas que intervinieron en la autopsia. Esta medida buscaría confrontar, cara a cara y bajo rigor científico, las interpretaciones contrapuestas sobre la mecánica de muerte de Mercedes Kvedaras y resolver las contradicciones que surgieron tras la retractación del perito de parte.

Cuestionamientos a la labor del CIF y la irregularidad profesional del perito

La última etapa del debate contó con la intervención del Licenciado en Criminalística, Enrique Prueger, convocado por la defensa para realizar una reconstrucción del hecho basada estrictamente en la declaración del imputado. Prueger, quien ostenta haber participado en casos resonantes como el "Doble Crimen de la Dársena", el "Caso Carrasco" y la muerte de Carlos Menem Junior, expuso un informe que planteó una causa de muerte para Mercedes Kvedaras radicalmente distinta a la establecida en el informe conjunto de la autopsia. En su interpretación, el experto cuestionó las pericias iniciales del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), criticando desde el levantamiento de pruebas hasta la toma de fotografías.

La controversia científica se agudizó cuando Prueger aseguró que "la marca de los dedos debería estar" visible en la piel, contradiciendo a la patóloga y al médico oficial, quienes explicaron que las lesiones eran internas. Asimismo, el licenciado afirmó que solo existía una fractura en el hueso hioides, frente a la evidencia de fractura bilateral presentada por los forenses oficiales. Sin embargo, el momento más crítico de su comparecencia ocurrió cerca de las 21:00 horas, tras un largo interrogatorio. Ante la consulta de la fiscal Luján Sodero, se reveló que Prueger no se encuentra matriculado ni habilitado para el desempeño profesional en la provincia de Salta, a pesar de conocer la normativa vigente.

Esta situación colocó al perito en una posición delicada frente a la Ley Provincial 7918. Dicha normativa, en su artículo 14, es taxativa al considerar como "ejercicio ilegal de la profesión" cualquier actividad desarrollada por quienes no estén debidamente inscriptos y habilitados por el Colegio de Profesionales de Criminalistas y Criminología de Salta. Tras este polémico cierre, los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans dispusieron un cuarto intermedio hasta este martes 14 para continuar con la ronda de testimoniales.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios