Darío Herrera dirigirá el Superclásico en el Monumental: antecedentes polémicos y un historial que enciende el debate
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Darío Herrera fue designado para arbitrar el Superclásico entre River y Boca este domingo a las 17 en el Monumental, siendo su séptima participación en el histórico encuentro.
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El juez registra tres victorias de Boca, una de River y dos empates. Su historial incluye polémicas como el 'Gas Pimienta' y el penal agónico que causó una pelea general en 2023.
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La designación genera debate por los antecedentes de Herrera. En un clima de alta tensión y con ambos clubes en copas internacionales, su desempeño será clave para evitar conflictos.
Darío Herrera será el árbitro del Superclásico.
La designación de Darío Herrera para el próximo Superclásico argentino no pasó desapercibida. El árbitro estará a cargo del duelo entre River y Boca este domingo a las 17 en el Monumental, en lo que será su séptima vez dirigiendo el cruce más caliente del fútbol argentino.
El cuerpo arbitral se completa con Juan Pablo Belatti y Pablo González como asistentes, Juan Pafundi como cuarto árbitro, mientras que en el VAR estarán Héctor Paletta y Sebastián Habib.
El historial de Herrera en este tipo de partidos muestra una leve ventaja para Boca: tres triunfos del “Xeneize”, uno de River y dos empates. Sin embargo, más allá de los números, su nombre suele estar asociado a jugadas polémicas y encuentros cargados de tensión.
Uno de los antecedentes más recordados es el del denominado "Gas Pimienta", en 2015, cuando el partido por Copa Libertadores debió suspenderse tras la agresión a jugadores de River en el entretiempo. Ese mismo año, también quedó bajo la lupa por no expulsar a Leonardo Ponzio en un Superclásico disputado en el Monumental.
Más cerca en el tiempo, en 2023, protagonizó otro episodio caliente: sancionó un penal en el último minuto a favor de River -convertido por Miguel Borja- tras una infracción de Agustín Sández sobre Pablo Solari. Aquella decisión derivó en una batalla campal que terminó con tres expulsados por lado.
También hubo fallos considerados correctos, como la expulsión de Pablo Pérez en 2016 por una dura infracción sobre Éder Álvarez Balanta, o la roja a Marcos Rojo en 2022 por una patada en la cabeza a Nicolás De La Cruz.
En este contexto, su designación suma un condimento extra a un partido que ya de por sí concentra todas las miradas. Con ambos equipos también pendientes de sus compromisos internacionales -River en la Sudamericana y Boca en la Libertadores-, cada decisión arbitral puede inclinar el equilibrio de un clásico que nunca admite márgenes de error.



















