Cómo dormir mejor: qué recomienda el Feng Shui para lograr un descanso profundo
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Especialistas en Feng Shui proponen técnicas de organización del dormitorio para optimizar el descanso ante el aumento de problemas de sueño por estrés y hábitos modernos actuales.
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Montserrat Beltrán sugiere evitar el color blanco puro, usar cabeceros sólidos y, fundamentalmente, no guardar objetos bajo la cama para permitir la correcta circulación energética.
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Estos ajustes en el entorno buscan complementar los hábitos saludables. Se proyecta que el rediseño consciente de los espacios mejore la salud mental y calidad de vida general.
El descanso de calidad se volvió un desafío en la vida cotidiana. El estrés, el uso excesivo de pantallas, la falta de tiempo y ciertos hábitos influyen directamente en la manera en que dormimos y en cómo nos sentimos al día siguiente. Dormir mal no solo afecta el humor, sino también la concentración y la capacidad de resolver problemas.
En ese contexto, disciplinas como el Feng Shui proponen mirar el entorno como un factor clave. Según la especialista Montserrat Beltrán, el orden y la disposición de los espacios pueden impactar en la energía y, por lo tanto, en la calidad del sueño.
Cómo debe ser el dormitorio para favorecer el descanso, según el Feng Shui
De acuerdo con el Feng Shui, la habitación cumple un rol central en el bienestar. Uno de los primeros aspectos a tener en cuenta es el color: los ambientes completamente blancos pueden generar una sensación de frialdad que influye en el estado emocional y dificulta la relajación.
También se recomienda prestar atención a la estructura de la cama. La presencia de un cabecero sólido —preferentemente sin huecos y no metálico— aporta estabilidad. A su vez, elementos como espejos o fotografías familiares dentro del dormitorio pueden interferir en el descanso, por lo que se sugiere evitarlos.
El error más común: usar el espacio debajo de la cama
Uno de los puntos que más destaca Montserrat Beltrán es la importancia de mantener libre el espacio debajo de la cama. Aunque en muchos hogares se utiliza para guardar objetos por falta de lugar, esta práctica podría afectar el sueño.
Según explica, la acumulación de elementos en ese sector altera la circulación de la energía y puede repercutir en la dificultad para conciliar el sueño o en un descanso menos reparador.
En definitiva, más allá de los hábitos diarios, el entorno también juega un papel clave. Pequeños cambios en la organización del dormitorio pueden convertirse en aliados para dormir mejor y mejorar la calidad de vida.





















