Bajo la lupa: cómo fue el rendimiento de los nueve refuerzos de Atlético en lo que va del Apertura

  • Atlético Tucumán evalúa el desempeño de sus nueve refuerzos al cierre del torneo Apertura, donde solo dos lograron consolidarse como titulares indiscutidos en el equipo titular.
  • Bajo la gestión de Hugo Colace y luego Julio Falcioni, las incorporaciones mostraron altibajos físicos y técnicos, destacándose Gastón Suso e Ingolotti por su regularidad en el campo.
  • El club enfrenta el desafío de depurar el plantel y acertar en el próximo mercado invernal para revertir el balance gris y mejorar la competitividad en la segunda mitad del año.

BALANCE IRREGULAR. El mercado de pases de Atlético Tucumán arroja sensaciones dispares: pocos titulares indiscutidos, algunas piezas de recambio y varios jugadores con escaso rodaje. BALANCE IRREGULAR. El mercado de pases de Atlético Tucumán arroja sensaciones dispares: pocos titulares indiscutidos, algunas piezas de recambio y varios jugadores con escaso rodaje.

El torneo Apertura empieza a llegar a su fin y en Atlético Tucumán el aire comienza a tomar un tinte de definición. La conclusión de cada semestre supone un momento de balance y autorreflexión; en este sentido, el mercado de pases del “Decano” será uno de los grandes puntos a analizar tanto para el cuerpo técnico como para la dirigencia.

El conjunto de 25 de Mayo y Chile se reforzó con nueve jugadores para afrontar el año, bajo la conducción inicial de Hugo Colace. La intención desde el arranque fue clara: reforzarse lo antes posible para que las incorporaciones realizaran la pretemporada junto al plantel. En parte, el objetivo se cumplió: mientras el equipo viajaba a Uruguay para la serie de amistosos, el “Decano” ya tenía abrochados a siete de sus nueve refuerzos.

Sin embargo, esa maniobra alentadora se fue desluciendo con el correr del campeonato. Algunas incorporaciones lograron asentarse y sumar minutos desde el inicio; otras perdieron terreno y nunca recuperaron su lugar; mientras que una parte considerable tuvo una influencia nula o escasa en el “11” inicial. A continuación, un análisis detallado de cada caso.

Leonel Di Plácido: Fue el primer refuerzo en sumarse a las órdenes de Colace y su regreso generó una mezcla de nostalgia e ilusión tras su buen primer ciclo en el club. El lateral llegó en condición de libre para convertirse en uno de los referentes. El cuerpo técnico anterior le otorgó la cinta de capitán y fue titular en casi todo ese proceso, ausentándose sólo en el debut frente a Independiente Rivadavia. Sin embargo, con la asunción de Julio César Falcioni, Di Plácido no volvió a jugar: aún no disputó minutos en los cinco partidos del nuevo mandato. Pese a que su nivel no fue bajo, la escasa consideración del nuevo DT convierte su continuidad en una incógnita.

Martín Benítez: Uno de los casos más controversiales por la expectativa que generaba su nombre. Estaba llamado a ser el salto de jerarquía, el creativo capaz de aportar “algo distinto”, pero poco de eso sucedió. El ex Independiente pareció nunca alcanzar las condiciones físicas para competir legítimamente por un lugar. Sus números son magros: sólo tres partidos (94 minutos) y un gol de penal en la derrota frente a Belgrano. Puertas adentro se reconoce que la “jugada” de su incorporación no salió como esperaban.

Luis Ingolotti: Su rendimiento tiene dos caras. La positiva es que sumó todos los minutos posibles en el Apertura, siendo el refuerzo con más continuidad. La negativa fueron sus altibajos: le costó gran parte del torneo hacerse fuerte bajo los tres palos y recién ganó confianza a partir de la victoria sobre Gimnasia. Tras algunos buenos desempeños, volvió a dejar dudas en el gol de Argentinos el último fin de semana. Recibió 19 goles y mantuvo cuatro vallas invictas en 14 partidos. El respaldo de los últimos dos cuerpos técnicos sugiere que no habría dudas sobre su permanencia en el puesto, aunque la directiva aún debe reunirse con el cuerpo técnico para empezar a sacar conclusiones.

Gastón Suso: Por regularidad, fue el refuerzo más “útil” del mercado. Llegó libre ante la necesidad de un central zurdo con experiencia. Sin necesidad de deslumbrar, el zaguero sumó todos los minutos posibles y, pese a los constantes cambios de esquema y de entrenador, nunca perdió su lugar. Se perfila como una de las bases sobre las cuales edificar el plantel para el segundo semestre.

Gabriel Compagnucci: Llegó para ser una rueda de auxilio por la banda derecha. Jugó de “4”, de “8” y hasta de extremo, pero en ninguna función logró cumplir con creces. Tuvo oportunidades con ambos técnicos (nueve partidos, cuatro como titular), pero no consiguió consolidarse.

Manuel Brondo: Arribó como una oportunidad de mercado para reforzar una delantera diezmada, con la expectativa de recuperar el nivel mostrado en Los Andes. No obstante, el atacante no pudo impresionar: apenas cinco ingresos desde el banco (92 minutos). Por lo visto hasta ahora, no parece ser una opción concreta de recambio para Falcioni.

Ezequiel Ham: Llegó para reforzar la mitad de la cancha tras la salida de Adrián Sánchez. Aunque de perfil distinto, gozó de gran continuidad, participando en los 14 partidos del torneo (nueve como titular). Aunque pareció perder el puesto promediando el certamen, con la llegada de Falcioni recuperó terreno en el “11” inicial. Pese a que su nivel no fue sobresaliente, por su trayectoria predomina la sensación de que el volante todavía tiene margen de mejora para lo que resta del año en un medio campo necesitado de respuestas.

Javier Domínguez: Deja una sensación ambigua. Tuvo rodaje (jugó en 11 de los 14 partidos), pero no termina de transmitir seguridad en la zona central. Muestra algunos destellos, pero le cuestan los duelos individuales y se lo nota ansioso en la toma de decisiones. Hoy parece ser más una pieza de recambio que una fija en la alineación.

Alexis Segovia: Llegó a préstamo desde Lanús para reforzar el ataque tras la lesión de Ramiro Ruiz Rodríguez. Prácticamente no sumó minutos con Colace, pero con Falcioni empezó a ser utilizado como pieza de recambio (75 minutos en cinco partidos). Estuvo lejos de influir en la ofensiva, pero mostró detalles interesantes que invitan a pensar en una evolución para la segunda parte del año.

Así, Atlético empieza a transitar sus últimos días en el Apertura con un balance de refuerzos que, al igual que el nivel general, es gris. Solo dos de los nueve (Ingolotti y Suso) se convirtieron en fijas, mientras que Ham y Domínguez alternan. El desafío para la dirigencia será doble: evaluar la situación de quienes llegaron en el verano y realizar un mercado de pases invernal que genere un impacto real y positivo en el rendimiento del equipo, que ya no tiene margen para la especulación.

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