La Corte Suprema de Estados Unidos escuchó el lunes una solicitud del gigante farmacéutico y agroquímico alemán Bayer para poner fin a demandas relacionadas con un herbicida compuesto, entre otros químicos, por glifosato.
Bayer ha gastado más de 10.000 millones de dólares en resolver litigios relacionados con Roundup desde que adquirió a su fabricante, el grupo estadounidense Monsanto, en 2018.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud considera que el glifosato es cancerígeno para los humanos. La máxima Corte de Estados Unidos aceptó revisar la apelación de Bayer contra un fallo de un jurado de Missouri que otorgó 1,25 millones de dólares a un hombre, John Durnell, quien afirmó que Roundup fue responsable de su cáncer, uno de los miles de juicios contra la empresa.
Bayer alega que el herbicida es seguro, basado en estudios científicos y las autorizaciones de agencias reguladoras. La empresa sostiene que la Agencia de Protección Ambiental aprobó la venta de Roundup a consumidores y agricultores sin advertencias.
























