Nay, la cóndor andino que logró recuperarse y volvió a volar libre en Tafí del Valle
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Tras dos meses de rehabilitación, la cóndor Nay fue liberada este miércoles en Tafí del Valle, Tucumán, luego de ser rescatada con signos de debilidad y anemia en Alpachiri.
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El ejemplar recibió cuidados en las reservas de Horco Molle y San Pablo-T. Un equipo interdisciplinario coordinó su recuperación física y evaluó su capacidad de vuelo antes del retorno.
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Este rescate resalta la importancia de los protocolos de conservación y el valor sagrado del cóndor para las comunidades locales, promoviendo el respeto por la fauna silvestre andina.
La licenciada en ciencias biológicas Alicia Ibarra fue una de las responsables del proceso de rehabilitación y liberación de la joven cóndor liberada este miércoles. Foto: Comunicación de la Provincia de Tucumán
Este miércoles por la mañana, la comunidad rescatista medioambiental vivió un hecho de gran alegría. Después de casi dos meses de una rehabilitación en la que recuperó peso y fuerzas, la cóndor Nay fue liberada en el Área Natural Protegida Valles Calchaquíes tucumanos. Dos de las especialistas que trabajaron en el rescate y rehabilitación de Nay dieron cuenta del proceso que atravesó el animal desde su avistaje hasta su liberación.
Las imágenes que se registraron del primer vuelo en libertad generaron gran impacto. Al instante de salir de su transportadora y volver a pisar su hábitat natural, Nay empezó a desplegar sus alas. Sin más dilación, alzó el vuelo de inmediato para mostrar su imponencia en el cielo azul.
Un vuelo bajo
Al anochecer del domingo 15 de marzo, la Administración de Parques Nacionales se puso en contacto con la División de Fauna –dependiente de la Dirección de Flora, Fauna y Suelo de la provincia– para comunicar un avistaje: un cóndor que se mantenía a vuelo bajo en las inmediaciones del río Cochuna y permitía acercamientos sin alejarse demasiado. Apenas unas horas después, y mientras se organizaba un nuevo avistaje desde Fauna para evaluar al animal, un segundo llamado desde la comisaría de Alpachiri notificó que el cóndor ya había sido rescatado. La Policía local lo había encontrado a la vera de la ruta de un puente en la localidad mencionada. La licenciada en ciencias biológicas y trabajadora de Fauna, Alicia Ibarra, dio indicaciones para que se resguardara al ave en un sitio tranquilo. Por la mañana del lunes 16, tanto Ibarra como el veterinario Ignacio Rodríguez Montesinos se hicieron presentes en la comisaría para trasladar al animal hasta la reserva de Horco Molle. “En paralelo me comuniqué con la Fundación Bioandina, encargados del proyecto de conservación del cóndor andino, para recibir indicaciones en cuanto a tratamiento”, detalló Ibarra. El rescate, así como su captura, no representaron grandes inconvenientes debido al estado de debilidad en que se encontraba la cóndor.
Un trabajo interdisciplinario permitió llegar a buen puerto con la liberación del cóndor andino. Foto: Comunicación de la Provincia de Tucumán
Recuperación de una cóndor andino
Una vez ubicada la cóndor en un recinto acondicionado, se procedió con controles veterinarios: tamaño, peso, placas de rayos X para examinar las alas y reconocer posibles fracturas o presencia de perdigones. El análisis de sangre no registró rastros de plomo ni de cebos tóxicos, lo que auguró un futuro prometedor y una pronta recuperación para la cóndor. “Hacía poca fuerza incluso cuando la manipulábamos, pero sí tenía mucha hambre. Comía con mucha voracidad”, declaró Thania Moreno Ten, encargada de manejo de la fauna de la Reserva de Horco Molle, que trabajó en equipo con los veterinarios Emiliano Matías y Elena Correa. Moreno Ten también contó que Nay presentaba “una herida en el ala y anemia”.
Hasta la cicatrización de su herida y la recuperación de su peso mínimo adecuado, la cóndor permaneció en Horco Molle. Pero un espacio mayor se hizo necesario en cuanto los veterinarios tuvieron que evaluar el estado de sus alas, apertura, movilidad y capacidad de vuelo. Entonces, pasó a un recinto mayor en la reserva de la Universidad San Pablo-T, donde se podían hacer esos registros.
“Fue muy claro cómo con el tiempo comía con menos interés porque había llegado a su peso normal y no tenía anemia”, relató Moreno Ten. Sucede que, al ser un animal rapaz, el cóndor se alimenta de animales muertos, por lo que no come todos los días. Cuando lo hace, almacena una reserva de alimento en su buche que va digiriendo poco a poco. Al contar con libre oferta de comida todos los días, Nay volvió a llenar sus reservas.
Liberación de Nay recuperada
Con casi un mes de recuperación en cada una de las reservas, Nay cumplió todos los parámetros para su reinserción. “Cuando vimos que el animal estaba listo para irse, decidimos organizar la liberación y gestionamos el sitio”, relató la licenciada Ibarra. “El cóndor es una especie de alta prioridad, así que cuando aparecen se hace una alerta provincial, se activan protocolos de las diferentes instituciones que formamos parte del proyecto para dar respuesta rápida y tratar de salvar al animal”, apuntó Moreno Ten.
Un llamado de atención. Para las comunidades originarias, el cóndor tiene un valor sagrado que no se replica en el resto de la comunidad. Foto: Comunicación de la Provincia de Tucumán
El proceso que atravesó Nay no involucró solo a la comunidad profesional, sino también a la social. En la liberación de este miércoles, que se hizo en Tafí del Valle, participó una comunidad originaria que realizó un ritual por la liberación de Nay. Un pequeño puñado de habitantes de la zona acompañó en peregrinación al personal de las reservas para ver el vuelo de la cóndor.
“Toda la fauna silvestre cumple un rol y son organismos que merecen el respeto de toda la comunidad. Pedimos eso, el respeto a la presencia de estos animales, tanto los que están cerca de las ciudades como los que no”, alertó Moreno Ten como parte de un cierre.
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El cóndor es una especie andina con distribución sobre todo en los altos Andes. Los machos y las hembras se diferencian por la cresta y el color de ojos: el macho presenta ojos marrones y cresta, mientras que la hembra tiene ojos rojos y carece de cresta. Los jóvenes no tienen cuello blanco y las plumas en general son marrones. El plumaje del cuello aparece cuando son adultos. Nay es una hembra joven que aún no desarrolló completamente su plumaje.
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Participaron de este proceso:
- División de Fauna Silvestre de la Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos de la Provincia
- Reserva Experimental Horco Molle – Facultad de Ciencias Naturales e IML – UNT
- Universidad San Pablo T
- Fundación Bioandina
- Parque Nacional Aconquija
- Policía de Alpachiri
- Equipos veterinarios, guardafaunas, técnicos y voluntarios que acompañaron cada etapa de su recuperación.






















