El futsal de Atlético Tucumán dejó de ser una promesa y ya se codea con los mejores del país
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La categoría C-20 de futsal de Atlético Tucumán logró un histórico subcampeonato nacional en Montecarlo, Misiones, tras caer en la final ante Deportivo Esquina por 4-1.
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Pese a sufrir un robo de indumentaria y jugar con camisetas de la Selección, el equipo de Nicolás Reynaga superó fases críticas por penales antes de llegar diezmado a la final.
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Este logro consolida al club como potencia regional. La base juvenil, que también integra la Primera, busca ahora romper la racha de semifinales y ganar el título en la Elite 1.
UNA CAMADA QUE PROMETE. El plantel C-20 de Atlético es también la base del equipo de Primera que milita en la máxima categoría local y sueña con el título provincial.
El futsal de Atlético Tucumán dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad insoslayable. El “Decano” crece a pasos agigantados y materializó esa evolución con el histórico subcampeonato nacional alcanzado por la categoría C-20 en Montecarlo, Misiones.
El equipo dirigido por Nicolás Reynaga tuvo un viaje de película. Tras una gran fase de grupos, apeló a la épica desde los octavos de final. “Ha sido muy positivo. Se dio que esta es una de las mejores camadas de los últimos ocho o nueve años, con jugadores que integran la preselección tucumana”, destacó el entrenador.
CONDUCTOR. Nicolás Reynaga encabeza el proyecto integral de Atlético, dirigiendo tanto a la exitosa C-20 como al plantel superior.
El “Quito” del futsal
En los cuartos de final contra Villa Hipódromo se produjo el momento más emotivo del viaje. Como un guiño del destino a aquella noche de 2017 en Ecuador -cuando el equipo de Pablo Lavallén debió jugar con las camisetas de la selección argentina Sub-20-, la delegación sufrió un robo en el albergue. Sin uniformes propios, el equipo tuvo que salir a la cancha con indumentaria prestada del seleccionado nacional de fútbol de salón.
“En la Confederación no te dejan cambiar la numeración así nomás y no teníamos tiempo de hacer la denuncia. Apareció Alfredo Cuba (histórico exjugador de la disciplina) con un juego de la Sub-20. Al principio los chicos no querían, pero les dijimos: ‘Está el destino marcado: hoy jugamos con la de la Selección’. Fue épico”, relató Reynaga.
Bajo ese escudo, el arquero Joaquín Cantos se hizo gigante bajo los tres palos y Nahuel Williams se encargó de sellar la clasificación al convertir el penal decisivo. “Defender estos colores es la sensación más bonita; sabemos todo lo que nos costó llegar”, expresó Williams. La emoción de una de las figuras del equipo resume el largo camino recorrido por Atlético para consolidarse hoy como una de las potencias del futsal en la región.
CON LA DE LA SELECCIÓN. Nahuel Williams celebra el penal decisivo que selló la clasificación; detrás, las delegaciones tucumanas de Cariocas y La Normal se unen al festejo del equipo en Misiones. Foto: Carlos Traine
"Este torneo fue algo maravilloso para nosotros. Disfrutamos cada día y cada proceso que atravesamos. Trabajamos con el corazón, porque sentimos que estos colores nos impulsan a hacerlo", agregó Matías Vega, ayudante técnico del equipo.
La final terminó siendo el límite físico para un plantel diezmado. El equipo correntino Deportivo Esquina se impuso por 4-1, aprovechando el desgaste de un Atlético que venía de pelear batallas agotadoras. “Fue duro porque ya no tenían piernas. Veníamos de jugar alargues y penales; había jugadores al borde del desgarro. En la final nos hicieron un golazo y el cansancio ya mandaba”, lamentó el DT.
Pese a la derrota, el orgullo permanece intacto y el foco ya está puesto en la Elite 1. En la máxima categoría local, la Primera -integrada en su mayoría por los juveniles de esta camada- buscará dar el salto definitivo. “La meta ahora es romper la pared de las semifinales y ser los mejores. A estos chicos solo les falta ese título”, concluyó Reynaga.






















