En el marco del Día Mundial de la Hipertensión, especialistas alertaron sobre la elevada prevalencia y el bajo control de la enfermedad en Argentina. Según el Ministerio de Salud, el 36,3% de la población adulta padece hipertensión arterial, lo que significa que uno de cada tres adultos está afectado. Además, se estima que la mitad de quienes tienen la patología desconocen su diagnóstico. Y entre los diagnosticados, solo uno de cada cinco mantiene la presión arterial controlada.
“Estos números nos muestran dónde debemos enfocar nuestros esfuerzos: en mejorar la concientización para un diagnóstico temprano y en optimizar el acompañamiento a los pacientes para que alcancen un control efectivo de su presión”, señaló Pablo Rodríguez, presidente de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA).
Los especialistas subrayan que la obesidad y el sobrepeso son factores determinantes en la aparición de hipertensión. Según Rodríguez, estas condiciones contribuyen al llamado síndrome cardio-reno-hepato-metabólico, una alteración que facilita el desarrollo de presión arterial elevada y agrava el riesgo cardiovascular. La enfermedad tampoco afecta por igual a toda la población: hasta la menopausia la hipertensión es más frecuente en hombres, pero a partir de los 50 años aumenta notablemente en mujeres. Dentro del universo de hipertensos, aproximadamente el 10% presenta hipertensión resistente, definida por la falta de control a pesar del uso de tres o más fármacos a dosis óptimas. Estos pacientes tienen un riesgo mayor de eventos cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y enfermedad renal crónica.




















