El "Profeta" Ruiz vuelve al ring con una promesa familiar: “Quiero regalarle el mundial a mi padre”
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El boxeador tucumano Diego Ruiz enfrentará a Maximiliano Robledo este sábado en el estadio FAB de Buenos Aires para buscar un triunfo que lo acerque a un título mundial.
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A los 32 años y con 42 peleas profesionales, Ruiz basa su estrategia en la experiencia para superar a un rival más joven, tras una intensa preparación física y mental.
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Esta pelea es crucial para que el "Profeta" intente disputar una corona mundial, su máximo objetivo deportivo y la promesa familiar que desea cumplir antes del retiro.
APOYO FAMILIAR. Diego Ruiz entrena junto a toda su familia.
Diego “Profeta” Ruiz volverá a subir al ring este sábado en una pelea que siente especial. El tucumano enfrentará a Maximiliano Robledo en el estadio de la Federación Argentina de Boxeo (FAB), en Buenos Aires, con la ilusión de demostrar que todavía tiene mucho para dar dentro del boxeo profesional. La velada será transmitida a través de TyC Sports y comenzará a las 22.
A los 32 años y con una extensa trayectoria que incluye combates internacionales y peleas frente a nombres importantes del circuito, Ruiz aseguró que llega atravesando un gran momento físico y mental. “Me siento muy bien preparado para esta pelea. Entrené a conciencia y me gustan los desafíos y las peleas importantes como esta porque estoy acostumbrado a eso”, explicó el púgil. Vale mencionar que la pelea será a 10 rounds.
El combate aparece como una prueba exigente frente a Robledo, un rival de 28 años y con un récord positivo de 12 victorias, una derrota y seis triunfos por nocaut. Sin embargo, el “Profeta” cree que la experiencia puede marcar diferencias.
“Creo que la clave de la pelea será mi experiencia y mi ritmo de combate, además de saber que he peleado con grandes boxeadores a lo largo de mi carrera”, señaló.
Ruiz acumula 42 peleas como profesional, con 28 victorias, 13 derrotas y un empate. A lo largo de los años construyó buena parte de su carrera enfrentando rivales de jerarquía dentro y fuera del país, algo que considera fundamental para afrontar este tipo de escenarios.
Pero detrás de esta pelea también aparece una motivación mucho más profunda y personal. El tucumano reconoció que todavía siente que no alcanzó su techo dentro del deporte y reveló cuál es el gran sueño que todavía persigue.
“La motivación que tengo es que aún no he logrado convencerme a mí mismo. Sé que aún puedo mucho más. Quiero regalarle el mundial a mi padre y luego retirarme”, confesó.
La referencia al “mundial” tiene un enorme peso simbólico dentro de su carrera. Ruiz entiende que todavía le queda una última oportunidad importante para pelear por algo grande y quiere hacerlo acompañado por las personas que estuvieron junto a él desde el comienzo.
APOYO FAMILIAR. Diego Ruiz entrena junto a toda su familia.
“Para mí es un orgullo representar mi provincia y mi país. Eso me hizo crecer como boxeador y ganar la experiencia necesaria para hoy saber sobrellevar una pelea de riesgo”, aseguró.
Finalmente, el “Profeta” adelantó qué versión suya espera mostrar arriba del cuadrilátero este sábado. Y la definición remite directamente a sus primeros años dentro del boxeo.
“Va a ser una versión del ‘Profeta’ como en los primeros tiempos, con esa sed y hambre de gloria”, sostuvo.




















